Las primeras cifras de venta lo dejan claro: Sony ha vencido a Microsoft en el lanzamiento de las consolas de siguiente generación, a pesar de que la decisión entre una consola u otra parecía más difícil que nunca. Concretamente, encontramos un millón de unidades vendidas en las primeras 24 horas por parte de ambas compañías, aunque con una gran diferencia: Xbox One se lanzó inicialmente en 13 países y PlayStation 4 solo lo hizo en 2 (logrando los mismos resultados de ventas en sus 24 horas), lo que deja claro que PS4 tuvo un mayor éxito inicial que Xbox One.

Por si eso fuera poco, Sony ya ha anunciado el alcance de los 2.1 millones de consolas vendidas durante el mes de noviembre (aunque en realidad fueron 15 días, pues se lanzó el día 15), una cifra muy destacable y que Microsoft no ha logrado aún con la Xbox One (o al menos no lo han anunciado).

Pero, ¿cuál o cuales son las razones por las que Sony ha conseguido atraer de forma más fuerte al público en este lanzamiento inicial, a pesar de que la guerra parecía estar más igualada que nunca? Estas son las 5 principales razones por las que el público, independientemente de estar en lo cierto o no, ha preferido PlayStation 4 en estas primeras semanas de comercialización.

Diferencia de precio

El precio de comercialización oficial de PlayStation 4 es de 399€/$399, mientras que el de Xbox One es de 499€/$499. Esa diferencia de 100€/$100 puede marcar la diferencia en una época de crisis económica como la que vivimos actualmente (la cual azota más fuerte a algunos países que a otros, obviamente), y es casi con total seguridad una de las razones por las que los consumidores han optado por PlayStation 4 en lugar de Xbox One.

PS4 y Xbox One

No obstante, ya vimos que Xbox One era, en realidad, más barata que PlayStation 4, pues ofrecía un pack mucho más completo (con Kinect y un videojuego) por 499€, mientras que una oferta de PlayStation 4 con características similares sobrepasaba esa cifra. Entonces, ¿por qué la gente ha seguido prefiriendo PlayStation 4? Básicamente por dos razones:

  • Kinect: aunque es un complemento maravilloso y muy prometedor, solo Microsoft está sacando provecho de este. Ninguna desarrolladora está integrando Kinect en sus videojuegos (más allá de pequeñas acciones). Por lo tanto, si vamos a usar la consola solo y exclusivamente para jugar (que es lo que la mayoría del público está buscando actualmente), Kinect es un complemento totalmente prescindible por el momento. Quizás en unos años, cuando los usuarios comiencen a buscar algo más que una consola o las desarrolladoras comiencen a sacar partido a este accesorio, se volverá algo indispensable. Pero ahora mismo, queda claro que es innecesario para quien busca un aparato solo y exclusivamente para gaming.

  • Esos 100€ se pueden invertir en otras cosas: en una época de crisis (especialmente como la que vivimos en España), esos 100€/$100 de diferencia dan la oportunidad de comprar un mando extra y un videojuego, los cuales serán más aprovechados en la actualidad que Kinect o el resto de complementos que incorpora la Xbox One.

Diferencia de potencia

Steve Petrucelli (Flickr)
Steve Petrucelli (Flickr)

Aunque en un comienzo ambas consolas parecían contar con una potencia similar, la realidad es que PlayStation 4 es más potente que Xbox One, y así lo han demostrado los primeros tests y reseñas de las consolas. Y a pesar de que la variación no es excesivamente grande, puede marcar las diferencias, sobre todo si tenemos en cuenta que estas consolas deben de aguantar unos 6 años en el mercado (y en 6 años la tecnología avanza muchísimo).

Es cierto que ese extra de potencia será aprovechado mayormente por los juegos exclusivos de cada plataforma y no por los multiplataforma, lo que hace que esa variación de potencia entre ambas consolas no tenga tanta importancia como inicialmente puede parecer. No obstante, la mayoría de los consumidores "estándar" (aquellos que no están al día de la actualidad tecnológica) desconocen ese dato, de ahí que opten por PlayStation 4 a pesar de que ese extra de potencia, en realidad, tendrá una influencia mínima.

Polémicas en la presentación

Cuando Microsoft desveló su política de DRM y la necesidad de mantener la consola conectada a internet, fueron muchos los usuarios que se quejaron al respecto, manchando así la imagen del producto y de la marca. Por otra parte, se esperaba que Sony hiciera un movimiento similar, pero, nada más lejos de la realidad, nos sorprendió manteniendo la misma política que habían iniciado con PlayStation 3, lo que hizo ganar muchos puntos a la consola de Sony.
La primera impresión es la más importante y Microsoft falló
Es cierto que Microsoft acabó rectificando y manteniendo la misma política que tenían con Xbox 360, pero es la noticia inicial la que realmente marca a los consumidores, y en este caso, esa noticia inicial fue muy negativa. Un ejemplo de la importancia de esa noticia es que aún existen usuarios "estándar" que piensan que Xbox One no permite los juegos de segunda mano y necesita conexión a internet permanente, lo que ha decantado claramente la balanza hacia PlayStation 4.

"For gamers" vs. "For your living room"

PS4 y Xbox One

La propuesta de Sony con PlayStation 4 era bastante clara: una consola hecha para los jugadores, y eso se refleja tanto en las posibilidades junto a PS Vita como en la potencia extra. Por otra parte, Microsoft abrió su mercado con Xbox One, ofreciendo una consola que pretende ser el centro de tu salón (no solo para jugar). En principio, la propuesta de Microsoft con Xbox One parece mucho más sensata y acertada de cara al futuro –y probablemente tengan más éxito en unos años–, pero la realidad es que, en la actualidad, el público no busca un media center cuando compra una de estas máquinas, pues lo que realmente buscan es una consola para jugar.

Es decir, Microsoft ha mirado hacia el futuro con Xbox One, mientras que Sony ha hecho una apuesta más conservadora, la cual, evidentemente, ha funcionado de forma más efectiva en este lanzamiento inicial. Pero, probablemente, Microsoft acabe llevándose el gato al agua dentro de unos años, cuando la sociedad comience a buscar algo más que una consola y PlayStation 4 no pueda ofrecerlo.

Diseño y tamaño

Es cierto que hablar de diseño es algo muy subjetivo, pero, si hacemos una media entre los consumidores, la mayoría de las opiniones coinciden en que PlayStation 4 es una consola más atractiva físicamente que Xbox One. A esto hay que sumar, obviamente, las dimensiones, que en el caso de PlayStation 4 son mucho menores que en Xbox One (a pesar de que Xbox One cuenta con una fuente de alimentación externa y PS4 no).

Esta es, probablemente, la razón menos importante de todas, pero en muchos casos ha influido bastante en la decisión de compra entre una consola u otra, sobre todo el tamaño de la consola, donde las diferencias son bastante notables.

Así pues, si tenemos en cuenta estas consideraciones, probablemente comprendamos mejor por qué Sony ha conseguido atraer más al público en este lanzamiento inicial (y por lo tanto vender más) que Microsoft con Xbox One. Eso no quiere decir que PlayStation 4 sea mejor consola que Xbox One, pues eso dependerá realmente del uso que vayas a darle a la consola y del catálogo de juegos exclusivos. De hecho, es muy probable que dentro de unos años (cuando la sociedad cambie y comiencen a buscar algo más que una consola), el público prefiera Xbox One, pero, en ese periodo de tiempo en el que la sociedad cambia de intereses, PlayStation 4 parece que seguirá atrayendo más al público que Xbox One.

En resumen: Sony ha logrado atraer más al público con su oferta inicial, la cual se adapta mejor a los intereses de la sociedad actual. Sin embargo, eso podría cambiar en el futuro cuando los intereses de la sociedad cambien y solo Microsoft pueda abastecerlos con su Xbox One.