Desde hace años hemos estado convencidos de que los causantes de gran parte de la contaminación eran los motores alimentados con diésel pero con la llegada del downsizing y la inyección directa de gasolina **la situación ha dado un giro de 180 grados**. Los nuevos motores gasolina acaban de ser evaluados por el TÜV Nord ofreciendo unos resultados más que alarmantes.

[El estudio](http://www.transportenvironment.org/sites/te/files/publications/GDI%20Briefing_final_T%26E.pdf) se ha centrado en tres mecánicas, el Ecoboost de un litro de Ford, el 1.2 TCe de Renault y el 1.6 GDi de Hyundai-Kia, tres propulsores que están teniendo bastante éxito e incluso la opción de la marca del óvalo azul ha ganado muchos premios por estar considerado el **mejor motor del año**.

Las partículas suponen un elevado riesgo para la salud por su estrecha relación con la aparición de cáncer.

[La medición](http://es.autoblog.com/2013/11/29/los-motores-de-gasolina-de-inyeccion-directa-emiten-muchisimas-p/) se centraba en determinar **cuantas partículas emiten estos nuevos motores** que, como decía, son de nueva factura y se caracterizan por tener inyección directa y un cubicaje muy contenido. Todavía no existe una normativa que regule la cantidad de partículas que pueden emitir los nuevos motores gasolina y hasta 2017 no existirá una regulación en este apartado.

El test al que fueron sometidos los tres modelos se corresponde al **(EC) 715/2007** que se encarga de evaluar la emisión de partículas contaminantes. Los resultados fueron desastrosos porque **los tres emitieron demasiadas**.

La UE reconoce que unas 406.000 muertes anuales se producen por las partículas cancerígenas.

Tras analizar los datos, los responsables llegaron a la conclusión de que las emisiones de partículas generadas por los nuevos motores gasolina con inyección directa eran **1.000 veces más que si tuvieran inyección indirecta** y hasta **10 más que sus homónimos diésel**. Estos últimos propulsores incorporan desde hace años filtros antipartículas para cumplir con las normativas de homologación pero los motores gasolina no están obligados y los ingenieros han hecho lo que han querido.

Añadir este filtro de partículas supondría un sobreprecio de unos **50-60 euros** por vehículo según las estimaciones del ADAC (Allgemeiner Deutscher Automobil Club), un organismo que señala directamente a los fabricantes como los culpables de que la normativa actual no tenga en cuenta las emisiones producidas por los nuevos motores gasolina.

A partir del próximo año en Europa **todos los motores tendrán que superar la norma Euro VI** pero no será hasta 2017 cuando se active la norma Euro VIc. La diferencia entre ambas radica en que esta última igualará a nivel de emisiones de partículas los motores gasolina y los diésel, hasta entonces, tendremos que seguir respirando contaminación salvo que los fabricantes decidan actuar. Aunque parece que los beneficios económicos son más importantes que la salud.