El pasado 4 de agosto, la compañía Toyota anunciaba el lanzamiento del proyecto Kirobo, el primer robot humanoide en el espacio, desde la base del Tanegashima Space Centre hasta la propia Estación Espacial Internacional. Su viaje espacial suponía un éxito para la iniciativa Kibo Robot, que había permitido el desarrollo de dos robots humanoides, y que había sido liderada por la Universidad de Tokio.

El principal objetivo de este proyecto era, sin duda, marcar un punto de inflexión en el sector de la robótica. Su particular misión en la ISS consistiría en una conversación con el astronauta japonés Koichi Wakata, que llegaría a la Estación con los otros miembros de la expedición 38.

El éxito del lanzamiento provocó que hace tres meses, Kirobo pronunciara sus primeras palabras en el espacio, a pesar de no contar con un interlocutor con el que mantener una conversación. Y es que el gran avance de este primer robot humanoide es la significativa mejora del software que presenta, especialmente el que le permite responder preguntas en una charla normal, según explicaba Fuminori Kataoka, Project General Manager Product Planning Group de Toyota.

El diseño de Kirobo permitía, según la compañía, que en una conversación normal el interlocutor pudiera sentir la amabilidad y empatía del robot humanoide. Estos primeros objetivos no podían ser contrastados hasta que no mantuviera una conversación real. Y por fin, el momento llegó.

La charla entre el astronauta japonés y Kirobo fue breve. Inicialmente, Wakata le comentó que "estaba encantado de conocerle", y que le gustaría saber "cómo se sentía en un espacio con gravedad cero". Tras estas preguntas, Kirobo mostró que se había adaptado bastante bien a esas condiciones tras varios meses en la Estación Espacial Internacional.Kirobo explicó su buena adaptación a la gravedad cero

Aunque la situación parece surrealista, lo cierto es que las mejoras en el campo de la robótica se han incrementado sustancialmente en los últimos años. Quizás en el futuro, las relaciones sociales entre seres humanos y robots evolucionen de tal manera hasta llegar al principal argumento de la película Her, que explicaba Santi Araujo ayer en el artículo sobre las películas geek de 2014.

En resumen, la ciencia ficción podría dejar de ser una utopía en los últimos años. Y es que curiosamente, Kirobo ha supuesto un salto de calidad para la industria de la robótica, impulsada sin duda por Toyota. Como curiosidad, el primer robot humanoide en el espacio ha pedido en su carta navideña un cohete de juguete. Hasta finales de 2014, fecha en la que terminará su misión en la Estación Espacial Internacional, Kirobo nos seguirá regalando anécdotas curiosas para dejarnos, sin duda, boquiabiertos.