En los últimos dos años venimos observando cómo ha ido cayendo la venta de PCs y, como no, el ascenso en las ventas de smartphones y tablets. Tanto IDC como Gartner presentaron, en el mes de octubre, los datos relativos a las ventas de PCs durante el tercer trimestre del año y el dato fue bastante pesimista: una caída del 8% en las ventas. De hecho, según ha publicado IDC esta misma semana, se estima que en este año 2013 las ventas de ordenadores caerán alrededor de un 10% y seguirán cayendo también durante el año 2014.

En 2012 las ventas de PCs cayeron alrededor de un 4%, este año se estima una caída del 10%, durante 2014 se espera que las ventas sigan cayendo casi un 4% y, en el año 2015, la caída podría amortiguarse e, incluso, las ventas podrían subir un 0,1%. Evidentemente, se trata de proyecciones de venta y predicciones; sin embargo, los datos y las ventas avalan que cada vez se venden menos PCs y el mercado está evolucionando. Los dispositivos móviles son, para muchos usuarios, su puerta de acceso a Internet y es algo que se ve mucho, por ejemplo, en los mercados emergentes.

¿Por qué se venden menos PCs?

Por qué está cayendo la venta de PCs es la gran pregunta que se hacen muchos analistas; evidentemente, la causa no es única y se debe a la suma de múltiples factores. Como comentaba antes, los dispositivos móviles son parte de la causa; las ventas de los dispositivos Post-PC está disparada y para muchos usuarios un tablet o un buen smartphone es su puerta de acceso a Internet. Los hábitos de los usuarios han cambiado mucho en estos años y es algo que vemos tanto en el sector consumo como en el sector profesional. En muchos aspectos, el PC se ha relegado a un segundo plano; un complemento de nuestro smartphone o nuestra tablet y no al revés.

Para muchos usuarios, el PC ha pasado a segundo plano y ha dejado de ser su dispositivo principal.

En el sector profesional, no es raro encontrar usuarios que desarrollan gran parte de su jornada laboral acompañados de un iPad o cualquier otra tablet; un dispositivo con el que pueden moverse cómodamente y asistir a reuniones a la vez que están conectados con su oficina o tienen acceso a documentos y, por tanto, ya no es necesario acarrear un ordenador portátil. La movilidad es un factor clave y al usuario le gusta la comodidad; un hecho que también vemos en el sector consumo, cada vez se navega más desde tablets porque nos es más cómodo hacerlo desde el sofá de casa que con un portátil o desde un ordenador de sobremesa.

Con esto no quiero decir que el PC esté muerto, evidentemente no lo está y en 2013 se van a vender alrededor de 314 millones de unidades; simplemente ha perdido peso dentro de nuestros hábitos de uso. Esta pérdida de peso tiene su impacto en las ventas puesto que preferimos invertir en un tablet antes de cambiar de PC; es decir, estamos alargando la vida útil de nuestros ordenadores portátiles y PCs de escritorio y ya no cambiamos de equipo con tanta frecuencia (porque tampoco es necesario hacerlo).

Se venden menos PCs porque su vida útil se ha alargado y tardamos más en cambiar de equipo.

Si usamos menos el PC, evidentemente, la inversión en uno nuevo nos va a parecer una mala idea y con la comodidad y autonomía que nos ofrece un tablet vamos a terminar optando por este tipo de opciones. ¿Están muertos los PCs? La respuesta es simple: no lo están y, en determinados escenarios y casos de uso, no va a llegar a estarlo; aún así, hay que reconocer que el escenario en el que nos movemos está cambiando y, en los próximos años, vamos a ver una convergencia de dispositivos que nos hará abstraernos del dispositivo que usemos para trabajar.

La convergencia, la nube y la movilidad

¿Es posible trabajar con un tablet? La respuesta a esta cuestión no es simple y depende de cada caso. Hay trabajos que seguirán vinculados a un PC, el diseño o el CAD son buenos ejemplos de ello, pero en estos casos los dispositivos móviles también están haciendo sus incursiones como complementos al PC (podemos encontrar una versión de AutoCAD para el iPad por ejemplo).

Estamos asistiendo a una convergencia entre PCs y dispositivos móviles que ofrece múltiples posibilidades.

Hay que reconocer que el contexto en el que nos estamos moviendo ha abierto las puertas hacia un entorno de trabajo muchísimo más flexible y en el que contamos con dispositivos de gran capacidad. En el mercado podemos encontrar tablets y smartphones casi tan potentes como un PC y, de hecho, Ubuntu Edge aspiró a materializar esto en un terminal que pudiese conectarse a una dock y transformarlo en un equipo de escritorio.

Sí, a Mark Shuttleworth no le salió bien la campaña de crowdfunding pero esa idea de la "convergencia" de dispositivos no nos es desconocida; los fabricantes están apostando por los equipos híbridos y convertibles (portátil-tablet) y Microsoft, con Surface Pro 2, nos ha mostrado una tablet que entre sus periféricos tiene una dockstation que permite unir en un solo dispositivo movilidad y escritorio.

En mi opinión, y casi como experiencia personal, nos estamos moviendo hacia un escenario en el que dará igual qué dispositivo estemos usando para trabajar o para acceder a nuestra información. Gracias a la nube podemos sincronizar nuestros documentos y tenerlos siempre accesibles y servicios como Office 365 nos ofrece el paquete Office en modo SaaS y multiplataforma. En muchas empresas comienza a ser indiferente si se trabaja con una tablet, con un PC o con un Chromebook, la virtualización de escritorios está derrumbando este tipo de anclajes y nos permite muchísima flexibilidad.

En unos años dará igual si usamos un dispositivo móvil o un PC, ambos podrían actuar de cliente de un servicio ejecutado desde la nube.

Hoy mismo Amazon ha presentado su cliente de escritorios virtuales para iPad; dicho de otra forma, podemos ejecutar un escritorio Windows desde un iPad y acceder a las infraestructuras de nuestra empresa, un esquema que cada vez es más común y que permite a los usuarios acceder a aplicaciones de escritorio incluso desde el navegador independizánoles de un PC o un puesto de trabajo fijo. Reconozco que nunca he sido defensor del Chromebook pero recuerdo bien su presentación oficial; en aquella demo se presentó un cliente Citrix que permitía a las empresas usar el Chromebook como "terminal ligero" y servir aplicaciones de escritorio de manera remota (streaming de aplicaciones).

Este tipo de escenarios son muy comunes en las grandes empresas y el usuario puede trabajar, con una buena experiencia de uso, desde su mesa, desde su casa usando el navegador o, incluso, desde su dispositivo móvil y en cualquier terminal tener acceso a las aplicaciones corporativas y sus datos.

El PC no ha muerto pero las cosas están cambiando

El PC no está muerto pero el contexto ha cambiado mucho.

Volviendo al inicio y retomando la pregunta de por qué se venden menos PCs, en mi opinión la respuesta es simple: los PCs tienen mayor vida útil y, por tanto, alargamos los plazos de renovación porque la tecnología se ha estabilizado y porque también los dispositivos móviles han hecho que cambiemos nuestros hábitos y prioridades.

De todas formas, la convergencia que estamos viviendo tanto en plataformas (virtualización de escritorios, cloud computing, etc) como en los propios dispositivos (Surface Pro 2) está sentando las bases de un futuro cercano en el que dará igual qué dispositivos estemos usando puesto que podremos trabajar tanto con un PC como con un dispositivo móvil y ambos ejercerán de thin client ganando muchísimo en flexibilidad.

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