Cuando probé el Audi Q5 Hybrid Quattro estuve pensando unos días qué sucedería si cambiáramos de carrocería todo el compendio tecnológico de ese coche. Pues dicho y hecho, en Audi también lo pensaron (aunque con matices) y decidieron ofrecernos un A6 Hybrid, el hermano tecnológico del todocamino alemán que tuve hace unos meses.La configuración mecánica se mantiene casi intacta (a excepción de la tracción Quattro) y tan sólo cambia la caja y el planteamiento del vehículo. El fundamento de Audi con sus opciones híbridas es conjugar las sensaciones que emanarían de un motor de gasolina de seis cilindros con el consumo de un diésel y la garantía de un bloque gasolina de cuatro cilindros y dos litros así como la suavidad del motor eléctrico. Hay dos diferencias muy importantes con respecto al Q5 Hybrid, la carrocería y la ausencia en la berlina de la tracción total, es por eso que pese a estas dos modificaciones debemos tratarlos como dos vehículos diferentes.

El Audi A6 Hybrid se presentó hace ya algo más de un año para dotar a una de las berlinas más señoriales del mercado de una opción mecánica adaptada a lo que demanda el mercado, a lo que la competencia está realizando y lo que el medio ambiente comienza a necesitar. Bajo el capó nos encontramos con la clásica configuración de Audi, un híbrido en paralelo. El motor térmico se ha confiado al 2.0 TFSI con 211 caballos de potencia que se asocia a un propulsor eléctrico con 54 caballos. En total 245 caballos de potencia con un par de 480 Nm. Exactamente igual que el Q5 Hybrid.

Puede parecer que Audi llega tarde a la fiesta de los híbridos, pero no. El primer modelo híbrido de Audi data de 1989, se llamaba Audi Duo y combinaba un motor de 2.3 litros con un pequeño propulsor eléctrico. En 1991 veía la luz el Audi Duo II, que actualizaba al modelo al que venía a sustituir con una configuración plug-in. Recuerda, no estamos en 2013 sino en la década de los 90. Unos años mas tarde Audi presentaba el Duo III, el primer híbrido en paralelo de la marca y con un motor alimentado con diésel asociado al eléctrico. Por investigación no era, el problema fue que no estábamos en el momento idóneo. Ahora es el tiempo de de la electricidad, de los coches eléctricos, y el primer paso son los híbridos.

Estética clásica con toques deportivos para seguir la línea de la marca

En materia estética tenemos que destacar el clasicismo que rodea esta berlina. Un aire de elegancia invade cualquier pensamiento aunque si nos fijamos con algo más de intención podemos ver rasgos que hasta ahora estaban reservados a ciertos deportivos. Por ejemplo, los faros delanteros tan afilados dotados de tecnología LED, unas llantas bicolor pensadas para ser muy eficientes aerodinamicamente pero deportivas a la vez y los dos tubos de escape, colocados uno en cada extremo del paragolpes posterior. Si queremos saber si estamos ante un modelo híbrido o no tendremos que fijarnos en los logos. Sino estamos acostumbrados a ver muchos A6 por la calle será complicado encontrar otra manera a excepción de que nos fijemos en las llantas. El trabajo realizado para no enfadar a los clientes clásicos de una berlina de representación son fantásticos.

En el interior sucede algo similar, el cuadro de instrumentos es el más perjudicado adoptando unos indicadores imprescindibles caso del estado de las baterías, la capacidad que nos queda o el modo en el que estamos circulando: híbrido, EV o normal.

Misma mecánica que el Q5 Hybrid pero con un cambio de planteamiento

El motor eléctrico es de tipo síncrono, de imanes permanentes, asociado a una batería de iones de litio que va colocada bajo el piso del maletero, restando bastante capacidad, **algo menos del 30% dejando la cifra total en 375 litros, poco más que un compacto. En este aspecto decepciona ligeramente pero entran perfectamente dos maletas grandes y dos más pequeñas.

Para la transmisión se ha confiado en una caja de cambios Triptronic con ocho relaciones en la que se ha sustituido el convertidor de par por un volante de inercia bimasa, el motor eléctrico y el embrague multidisco. Esta configuración permite al Audi A6 Hybrid desacoplar el embrague cuando se circula en modo eléctrico y poder detener el motor térmico.

Probar el Audi A6 Hybrid requiere de largos trayectos por autovía, su hábitat natural, y por eso quise realizar más de 1.000 kilómetros con esta unidad, 800 de ellos por autovías y autopistas españolas. Y es que si sabe circular con este coche es posible ver consumos de 5,5-6 litros**, una peculiaridad complicada de conducir porque requiere jugar mucho con el modo EV y con la velocidad.

El motor eléctrico es capaz de impulsar el coche hasta los 100 km/h pero si circulamos en modo híbrido el sistema rara vez activará el motor eléctrico, aunque sea posible. Tan sólo si activamos manualmente el botón EV podremos jugar a consumir realmente poco. A 100 km/h se pueden recorrer apenas 2 kilómetros sin gastar gasolina, puede parecer poco, pero si tenemos en cuenta que, en función de la conducción, tendremos la batería completamente recargada en 5-7 minutos, podemos ahorrar alguna décima al consumo medio. Y en este tipo de coches es donde realmente se nota.

Durante la prueba realicé dos test de consumo en autovía recorriendo 100 kilómetros y fiándome de los datos ofrecidos por el completo ordenador de abordo. La primera de ellas se realizó en el modo normal, circulando a 100 km/h sin emplear el control de velocidad y bajo una orografía muy plana. El consumo fue de 6,4 litros. Dando la vuelta a la tortilla, empleando el modo EV y estando atento de cuándo se puede activar el dato del consumo medio descendió hasta los 6,1 litros. Tres décimas que suponen muchos euros de ahorro si vamos a recorrer muchos kilómetros. La diferencia es mucho más reducida que cuando probé el Q5 Hybrid, esto se debe a tres factores: el peso, la aerodinámica y la tracción total.

Una característica muy importante en el A6 Hybrid es la calidad de rodadura, lo cómodo que resulta el coche y lo completo de su dotación tecnológica. Ya sea conducir como ir de acompañante ninguno notará fatiga ni cansancio. El increíble tratamiento en materia de insonorización hace que cualquier conversación tome más valor. Como digo, la calidad es el sello que domina cada espacio en esta berlina.

¿Dónde podremos ver un Audi A6 Hybrid?

El hábitat natural de toda berlina de lujo es la autovía, realizar grandes viajes sin apenas notarlos, pero con el A6 Hybrid tenemos una opción muy interesante para circular por ciudad y un vehículo poco agradecido si queremos afrontar algún puerto de montaña.

Esta es una matización importante porque el A6 Hybrid envía los 480 Nm de fuerza a las ruedas delanteras, algo que unido al sobrepeso con respecto a otros A6, a su posición más cercana al suelo y unas suspensiones con un tarado más firme, convierten a esta berlina en un coche al que no le gustan las curvas, le gusta ir tranquilo, disfrutando de un buen viaje. Pero no dice que no a un paseo por la ciudad.

Su configuración híbrida permite recorrer una buena parte del trayecto urbano en modo eléctrico si sabemos dosificar la carga hacia el acelerador y tenemos en cuenta que cuando lo soltemos recargamos la batería por lo que adelantarse a las condiciones del tráfico e ir con mucha tranquilidad son dos premisas básicas. Si las sabemos conjugar tenemos un coche perfecto.

En mi opinión, es una de las berlinas de representación que tienen su público objetivo en las flotas para directivos. Empresarios que deban mantener un vehículo de categoría pero que tengan que enviar al exterior una ligera imagen de arrepentimiento con el medio ambiente tras haber amado los vehículos diésel. Ahora debe tomar conciencia y apostar por ahorrar algo de combustible y mantenimiento y confesarse como amante de este tipo de vehículos.

Pero además estamos, quitando el problema del maletero, en una de las mejores berlinas para realizar viajes. Las plazas posteriores son amplias y muy cómodas, aunque el mullido de los asientos es algo duro y no ha todo el mundo le gustará. A mi sí. Hasta tres pasajeros viajarán con total comodidad, aunque la plaza central es demasiado dura y yo recomendaría circular con dos personas, que sí irán realmente cómodas, disfrutando de la cantidad de espacio para las piernas que hay, del buen equipo de sonido del coche y, gracias a la ausencia de ruido exterior cuando se circula en modo eléctrico, de una buena conversación.

Mención aparte reciben los frenos y la dirección. El primero de ellos destaca por tener un tacto diferente a lo que estamos acostumbrados. Tiene una mordida muy poco progresiva y la primera parte de recorrido del pedal del freno el coche frenará poco, llega un punto en el que ocurre todo lo contrario. Es complicado hacerse a su funcionamiento e inicialmente crea una pequeña sensación de inseguridad que se va cuando se circulan los primeros kilómetros. La dirección es Audi, es muy asistida e informa muy poco de lo que ocurre bajo el volante. Sucede en casi todos los modelos de la marca y es su seña de identidad, a mí, sigue sin gustarme y prefiero otro tipo de direcciones. Eso sí, reconozco que es cómoda y perfecta para largos viajes, en el fondo, muchos conductores buscan este comportamiento y Audi sabe ofrecerlo a la perfección.

Conclusión

El comprador de una berlina que comienza su andadura comercial en 59.920 euros valorará activamente la tecnología de vanguardia de la que hace gala el Audi A6 Hybrid apoyada por la elevada calidad de cada material con el que está fabricado. Pero no sólo eso sino que el cliente que vaya a realizar muchos kilómetros con esta berlina verá como su adquisición puede ser muy interesante porque es sólo 2.500 euros más costosa que su homónimo en diésel, que aunque consuma menos, es menos agradecido a la hora de conducir y tiene un mantenimiento algo más reducido.

Y lo comparo con la variante diésel porque del lado de la gasolina no tenemos una opción clara. La más interesante sería el 2.8 FSI, pero consume mucho más, sobre todo en ciudad, aunque es unos 6.000 euros más barato que el híbrido. Sin duda alguna el A6 Hybrid es una clara opción para el usuario que valore la calidad con la mayor cantidad de dispositivos tecnológicos posibles aunque debe ser consecuente con lo que adquiere y sino se van a realizar un gran número de kilómetros anuales probablemente no interese su compra. Lo que es digno de mencionar es la apuesta híbrida que está realizando Audi porque, en mi opinión, es una opción muy interesante y diferente, perfecto para los directivos que requieran un buen vehículo pero necesiten dar una imagen de ecología y conciencia social.

La nota de 8.5 es exactamente la misma que en el Q5 Hybrid y es que los motivos son los mismos: refinamiento, actitud, tecnología y carácter. Tan sólo existe un cambio en la caja y en el sistema de tracción para abordar consecuentemente a dos clientes totalmente diferentes que deben apreciar lo mismo. Por eso, la calificación también debe ser similar.

Si tuviera que realizar este desembolso económico en un A6 creo que optaría por este híbrido, sobre todo porque es diferente, envía al exterior una imagen diferente a la que puede desprender el modelo de acceso. Lujo y ecología unidos para ofrecer al conductor, y a los pasajeros, la mejor de las experiencias posibles.

Pros

  • Tecnología Consumo relativamente reducido * Elevada calidad interior

Contras

  • Precio Complicado justificar su adquisición para el mercado particular

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