Si pensabas que el eclipse solar híbrido de la semana pasada cubrió el cupo de eventos astronómicos de noviembre, entonces tienes más de un motivo para seguir leyendo.

Táuridas del Norte (11-12 noviembre)

Las lluvias de meteoros Táuridas tienen su origen en el Cometa Encke, el cometa periódico más rápido de todos los conocidos (completa su vuelta al Sol cada tres años). Cuando la Tierra atraviesa la estela de residuos dejada por Encke, se producen dos lluvias de meteoros: las Táuridas del Sur (que tuvieron lugar los pasados 4 y 5 de noviembre) y las Táuridas del Norte, que tendrán su punto álgido entre los días 11 y 12 de noviembre.

¿Por qué se llaman Táuridas? Porque los puntos de máxima intensidad de estas lluvias se observan cerca de la constelación de Tauro. Se puede deducir entonces que las Táuridas del Sur brillan con más fuerza en Tauro Sur y las Táuridas del Norte en Tauro Norte.

Podrán observarse a la noche tanto del hemisferio norte como del sur. El mayor número de meteoros será durante la madrugada, a partir de medianoche del 11 de noviembre. No suelen ser muy espectaculares, aunque a veces se presencian pequeños fogonazos. Este año se espera que el Cometa Encke tenga una magnitud aparente de 7 puntos, por lo que no será visible al ojo humano y, en consecuencia, su estela tampoco será demasiado intensa.

Asegúrate de buscar un lugar oscuro y de tener un mapa de constelaciones a mano (o unas buenas apps de smartphone) para buscar la de Tauro y no perderte esta lluvia de meteoros.

Cometa ISON (16-28 noviembre)

Tanto aficionados como expertos del mundo de la astronomía están muy pendientes del cometa ISON, un rasantes del sol Kreutz (un tipo de cometa cuya órbita pasa muy de cerca por el Sol) descubierto el año pasado. A partir del 16 de noviembre, se espera que sea visible con binoculares y pequeños telescopios una hora antes del amanecer por las constelaciones de Leo, Virgo, Libra y, más adelante, Escorpio.

Si no se desintegra, podría ser visible a plena luz del día

Sin embargo, la gran expectación ante ISON viene porque puede convertirse en uno de los fenómenos astronómicos más llamativos de los últimos tiempos. El próximo 28 de noviembre, el cometa llegará a su perihelio (la fase de su órbita más cercana al Sol). Al pasar tan cerca del Sol puede desintegrarse pero, si no lo hace, podría ser un cometa visible incluso a plena luz del día.

Aprovecha para intentar verlo antes del día 28 por lo que pueda pasar.

cometa ISON
Adam Black (Mount Lemmon Observatory )

Leónidas (16-17 noviembre)

Más lluvias de meteoros, esta vez las Leónidas, de las más conocidas tras las Perseidas. Proceden de la estela del Cometa Tempel-Tuttle, que tiene un periodo orbital de 33 años, lo que marca el punto de máxima intensidad de esta lluvia. El último gran momento fue entre 1999 y 2001, cuando se registraron hasta 3000 meteoros por hora. La mala noticia es que hasta 2032 no volveremos a disfrutar de tal intensidad. En 2013 se estima que haya 15 meteoros por hora en el punto álgido (la noche del 17 de noviembre).

Reciben su nombre debido a que irradian en la zona de la constelación Leo. En el hemisferio norte es aconsejable estar atentos al Este a partir de medianoche; en el hemisferio sur, tres horas antes de que amanezca. ¿El problema? Que este año serán difíciles de ver porque coinciden con la Luna Llena.

Luna Llena (17 noviembre)

Cuando la Tierra se sitúa entre el Sol y la Luna se produce la fase de Luna Llena y la siguiente que veremos será el próximo 17 de noviembre. El hemisferio visible de nuestro astro (el que está de frente a la Tierra) está casi completamente iluminado por el Sol (lo que también quiere decir que el lado oscuro es más oscuro que nunca).

Dificultará ver algunos eventos astronómicos, como las lluvias de estrellas

Todas las lunas llenas tienen su apogeo en la puesta de sol. Dado que la Luna y la Tierra orbitan en la misma dirección, la Luna se alza un poco más tarde cada día (una media de 50 minutos más). La Luna Llena de noviembre, o Luna del Cazador, es una excepción a lo anterior porque la diferencia de tiempo a la que sale la Luna es menor que lo normal (de unos 30 minutos). Esto quiere decir que no hay periodo de oscuridad entre la puesta de sol y la salida de la Luna durante unos días. Y es una mala noticia porque dificultará disfrutar de algunas actividades del cielo nocturno, como las lluvias de estrellas. Eso sí, compensa el encanto de la Luna, ¿no?

Conjunción de Mercurio y Saturno (26 noviembre)

Una conjunción astronómica ocurre cuando dos cuerpos celestes se encuentran en el mismo punto de ascensión o en la misma longitud eclíptica, lo que produce la sensación de que se encuentran muy cerca o en el mismo plano. Se trata sólo de un juego de perspectiva, no de un acercamiento real.

Sobre una hora antes del amanecer del 26 de noviembre habrá una conjunción entre Mercurio y Saturno y se podrá ver en ambos hemisferios. Además, esta conjunción tiene el atractivo de que puede coincidir con el Cometa ISON, por lo que disfrutaríamos de un panorama así:

conjuncion mercurio saturno ISON
Fuente: Eric Teske

¿Nos hemos dejado algún evento astronómico de noviembre?