Televisión

La humanidad ha ido consiguiendo muchos avances con el paso de los siglos, acelerándose el ritmo de manera vertiginosa en los últimos 100 años. Si hiciéramos una lista de "inventos revolucionarios", la televisión estaría seguramente en ella. La importancia de este medio de comunicación es tal, que en 1996 las Naciones Unidas proclamaron el 21 de noviembre como el día mundial de la televisión. Coincidiendo con esta fecha, queremos hacer un homenaje a tantos años de programación y analizar cuánto ha cambiado este medio con la llegada de Internet.

Cuando intento recordar algunos de los primeros momentos de mi niñez, aparece una imagen muy "clara": una televisión en blanco y negro y un programa de aeróbic que detestaba, pero que tan pronto terminaba significaba que aparecería Popeye el Marino. No es que fuera de mis dibujos animados favoritos, pero no tenía muchas más opciones.

Menú del día

Antes de que llegase la "televisión a la carta", la programación televisiva era algo fijo. Poco a poco fueron apareciendo canales y con ellos más oferta para todo tipo de públicos, y aunque el abanico era más grande, seguías atado a un contenido limitado. Era un momento en el que se compraban revistas y se consultaban los periódicos para saber que películas se emitían (también se puede hacer hoy en día, en caso de quererlo).

En la actualidad existe a nuestra disposición mucho más contenido del que podríamos consumir. Serían necesarias varias vidas para poder ver todas las series de televisión, programas y películas que no cesan de salir. Esta "democratización" trajo al espectador el poder de decisión, algo que en el pasado era impensable.

Espera e interés por que se emitiese una determinada película En el pasado, cuando llegaba la Navidad, no sólo aparecía Papá Noel o los "Reyes Magos". Lo que realmente importaba, además de los regalos, eran las películas: E.T., Mary Poppins, (acompañadas de producciones bíblicas que a algunos no nos interesaban tanto). Esa espera e interés por que llegase cierto día para ver una determinada película, etc. dudo que se repita en la actualidad.

Crecer en plena era televisiva es muy diferente a hacerlo en la actualidad. Ciertas producciones forman parte de mi vida. He pasado más horas con la familia Simpson que con muchas personas que conozco. De hecho, es la única razón por la que encendería la televisión a la hora de la comida. No quiero decir que no se puedan establecer vínculos fuertes en la actualidad con determinadas series o programas, pero esa "poca oferta" del pasado hacía que vivieses las cosas con más intensidad, expectante a que llegase la hora fijada.

Momentos históricos

Al igual que había pasado con los periódicos o medios escritos, la televisión propició que nos enterásemos de momentos ya históricos, llenando nuestros cerebros de imágenes en movimiento imborrables. Se repite la clásica frase de "que estabas haciendo el día que...", algo que no sucede en la Red. En Internet la información se propaga de otra manera y a otro ritmo, no llega a todos los usuarios "a la vez".

Cada país tendrá sus propios momentos históricos. De todos modos, sucesos como el atentado a las Torres Gemelas el 11 de septiembre de 2001, la llegada del hombre a la luna, la muerte de Franco o la "teta de Sabrina", etc. (estos dos últimos españoles) comparten un hueco importante en la memoria de muchos espectadores.

Fuentes y timelines

Internet es un alud que ha arrastrado todo lo que se ha encontrado a su paso. La televisión sigue adaptándose a este momento en el que los usuarios pueden sufrir una sobredosis de información y estímulos desde dispositivos como un teléfono móvil. Es curioso como hoy en día Internet nutre una gran parte del contenido que se emite en la pequeña pantalla, citando tweets como fuentes fiables o emitiendo vídeos de YouTube para ilustrar las noticias.

Nació como un medio social y con la democratización pasó a ser un acto más individual La televisión nació, al igual que el cine, como un medio social. Te rodeabas de otros seres humanos para disfrutar de ficción, noticias, etc. algo que con la democratización pasó a ser un acto más individual. Con la llegada de las redes sociales vemos como los espectadores vuelven a socializar, pero de una manera diferente. Por ejemplo, por medio de hashtags pueden compartir sus opiniones de un determinado programa, llegando a participar en el mismo. La mayoría del tiempo me entero de lo que ocurre en la televisión sin necesidad de verla (gracias amigos de Twitter).

Este intercambio es recíproco. Ahora los canales televisivos ofrecen una gran parte de su contenido en sus páginas web, pudiendo acceder a la mayoría de los programas emitidos una vez que han finalizado. De esta manera, los espectadores no necesitan adaptar su horario y pueden decidir en que momento quieren ver dichos programas.

Poco a poco se va descentralizando el poder mediático. Al principio no se daba credibilidad a las noticias que circulaban por la Red, pero vemos como esto está cambiando radicalmente. Incluso hay programas televisivos que basan el 100% de su contenido en información y multimedia encontrada en páginas web.

Diagnóstico: salud

En mi ignorancia, pensaba que el número de espectadores había disminuido considerablemente. Personalmente, no veo la televisión casi nunca. La llegada de los video podcasts, YouTube, Netflix, etc. puedo decidir en cada momento lo que quiero ver, pero según las estadísticas no es algo que sea muy común.

España: una media de 246 minutos diarios de televisión De hecho, la Unión Europea de Radiodifusión ha señalado que los europeos consumen más televisión que nunca: una media de casi 4 horas diarias (235 minutos). Una media que en países como España es superada, ya que en 2012 se publicaba un informe (datos de Kantar Media) que afirmaba que los españoles pasábamos 246 minutos diarios en frente de la "pequeña pantalla".

Títulos de crédito

Supongo que es una cuestión personal. La televisión nos ha acompañado a muchos de nosotros durante toda nuestra vida. Guardo muchos buenos recuerdos y un sentimiento de agradecimiento. En la actualidad no soy capaz de disfrutarla tanto, ya que para mi gusto sigue abusando de los mismos formatos pasados de moda: reality shows, concursos de cantantes, etc. Creo que algunos nos hemos adaptado al lenguaje y al ritmo de Internet, sintiendo que encendiendo la televisión estamos viajando sobre un carro de caballos.

De todos modos, hoy en día existen más canales que nunca. Los niños tienen programación dedicada (eso daría para un debate a parte), canales de cocina, deportes, moda, etc. Los espectadores tienen más poder decisión y una oferta más adecuada a sus gustos. Seguramente, este es uno de los motivos que han propiciado que la televisión tenga más espectadores que nunca (además del número de televisores que hay en cada hogar). Feliz día de la televisión, damos paso a publicidad.

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