Relacionar la economía mundial con la falta de acceso a un inodoro es algo muy superficial pero sirve para cuantificar algo que muchos consideramos básico. Ayer fue el Día Mundial del inodoro, y quiero comenzar con un dato impactante: el 35% de la población, 2,5 miles de millones de personas, no tienen acceso un baño limpio. Es un porcentaje muy alto y que llega a niveles de catástrofe humanitaria.

Según la Organización Mundial de la Salud, en lugares donde no existen unos servicios limpios y seguros, cada habitante pierde una media hora al día tratando de buscar un lugar privado donde realizar sus necesidades. Esto significa que se emplean 7,6 días por año a esta labor, algo que la OMS cifra en unas pérdidas económicas de $10.7 miles de millones por año. Como dato, en la India hay áreas dónde solo hay 30 o 40 inodoros para 29.000 personas.

6.000 millones de personas tienen móviles pero tan sólo 4.500 millones tienen acceso a un baño.

El no disponer de un inodoro limpio y aseado provoca el 88% de los casos de diarrea en todo el mundo. Pero no sólo esto, sino que alrededor de los pozos negros florecen enfermedades que causan miles de millones de dólares a la economía mundial.

El hecho de que hasta 1,9 millones de personas fallezcan por enfermedades diarréicas evitables es demasiado grave. Teniendo en cuenta que con un buen aseo básico como el lavarse las manos con frecuencia se pueden ahorrar muchas vidas hay que pensar dónde queremos que vayan nuestros impuestos, si a obras faraónicas o a evitar que gente pueda morir. 2.200 personas fallecen cada día por no tener una higiene básica. Si se abordase este problema la economía mundial recortaría sus pérdidas en 15 miles de millones de dólares en costos de atención a la salud según la OMS.

Bajo el marco del Día Mundial del inodoro, uno de los aspectos que pueden preocupar a algunos líderes mundiales es la pérdida de productividad por perder el tiempo buscando un inodoro. Si se solucionara este problema la economía mundial recuperaría $12 miles de millones cada año a los que habría que añadir la población que no moriría por estas causas y que podría trabajar, algo que se cifra en unas ganancias de 8,3 miles de millones de dólares anuales.

Algo muy trágico es la cantidad de horas educativas que pierden los niños que no pueden acudir al colegio por estar enfermos. De hecho, la OMS estima que si se solventara el problema de aseo cada año se ganarían 443 millones de días escolares en total. Y la educación es uno de los bienes más importantes que debemos transmitir a los niños. La crisis no es una buena consejera en aspectos como la salud.

Es muy frívolo hablar de las pérdidas de la economía mundial por la falta de higiene en muchas zonas del planeta. Pero quizá sea la manera de que algunos dirigentes tomen cartas en el asunto y comiencen a pensar que pueden ganar dinero, o al menos no perder tanto, si la población está aseada, algo básico en países desarrollados pero todo en lujo para otros.

La Organización de las Naciones Unidas estableció este mismo año el 19 de noviembre como Día Mundial del inodoro como arma para que los países afectados cambien. De hecho, la ONU exhortó a todos sus países miembros en promover cambios de conducta y en fomentar un mejor acceso a los inodoros.