Ha pasado poco más de un mes desde que Microsoft realizó uno de sus grandes anuncios de este año: la compra de Nokia por 7.000 millones de dólares. La operación, evidentemente, dota a Microsoft de una potente división de hardware y, en cierta medida, le abre las puertas para controlar el ciclo completo de desarrollo de producto en el segmento de la movilidad. Sin embargo, Nokia acarreaba tras sus espaldas algunas "viejas glorias" que seguían en su cartera de proyectos; viejas glorias como Symbian y MeeGo** a las que Nokia seguía dando un soporte que, el próximo 1 de enero de 2014 comenzará a llegar a su fin.

Pues sí, a partir del 1 de enero de 2014, Nokia no permitirá a los desarrolladores de aplicaciones subir nuevos títulos o actualizaciones de las aplicaciones ya existentes. Dicho de otra forma, a partir de enero del próximo año, no se permitirá la subida de nuevas aplicaciones o actualizaciones a la Ovi Store.

En el fondo, si lo pensamos un momento, tiene bastante sentido. Fue el 11 de febrero de 2011 cuando Nokia y Microsoft sellaron su alianza de colaboración; el acuerdo que abrió las puertas de entrada a Windows Phone en los terminales de Nokia y, por tanto, el germen de lo que sería la gama Lumia y el lanzamiento de Windows Phone a esa tercera plataforma móvil más utilizada (que es el puesto que ocupa actualmente). Por tanto, han pasado cerca de dos años y medio desde que Nokia anunciase su apuesta por Windows Phone y, por tanto, el abandono de Symbian y MeeGo; un abandono paulatino que se dejó ver primero en la venta de terminales y que, conforme vaya pasando el tiempo, se deja ver también en el soporte.

En una primera instancia, el movimiento parece afectar a la subida de nuevas aplicaciones y actualizaciones, es decir, la tienda Ovi Store pasará a congelarse por completo y no veremos novedades. Con este movimiento, Symbian y MeeGo se quedan totalmente estancados y abandonados al olvido; un olvido que el propio Stephen Elop auguró para el año 2016.

Si se cumple este roadmap, tanto los terminales Symbian como los MeeGo entrarán en un periplo de 2 años en los que no recibirán actualizaciones de sus aplicaciones; solamente se podrían instalar, teóricamente, las que estén publicadas. Un primer paso para el abandono total y, por tanto, el cierre del proyecto.

Como comentaba al inicio, este movimiento no debería extrañarnos porque, en 2011, Nokia ya avanzó que la inversión en I+D en Symbian se iba a detener para enfocarse en servicios y en Windows Phone. Con este abandono en la inversión, evidentemente, una vez amortizado el stock de terminales Symbian, Nokia se centraría únicamente en Windows Phone y con la compra por parte de Microsoft, creo que está bastante claro cuál es el único foco en el que se centrarán los esfuerzos de la compañía.

MeeGo, al menos, parece que podría perdurar algo más en el tiempo; si bien no será MeeGo, su esencia perdurará en Jolla con Sailfish OS aunque, eso sí, el dispositivo aún no se materializado en un producto comercial.