El pasado viernes adelantábamos que Mariano Rajoy había decidido convocar al embajador de Estados Unidos, James Costos, a una reunión que tendrá lugar hoy a partir de las diez de la mañana en el Ministerio de Asuntos Exteriores.

La respuesta de Rajoy ante las preguntas de los periodistas sobre que "no tenían constancia de que España hubiera sido espiada", chocaba frontalmente con las informaciones publicadas en los últimos días sobre el espionaje de la NSA.

La actividad de la Agencia de Seguridad Nacional de los Estados Unidos, tras la promulgación de la normativa conocida como Patriot Act a tenor de los atentados del 11 de septiembre, habría sido frenética. Según los documentos revelados por Edward Snowden, el espionaje de la NSA habría afectado a países aliados, tales como México, Brasil, Alemania o Francia.

España: 60 millones de llamadas telefónicas espiadas en un mes

Las últimas informaciones, publicadas por el diario El Mundo, destapan que el espionaje de la NSA en España habría rastreado 60 millones de llamadas telefónicas en un mes. El dato, obtenido gracias a Snowden a partir de un documento de la agencia norteamericana, y difundido gracias a la labor del abogado Glenn Greenwald, corresponde solo al período comprendido entre el 10 de diciembre de 2012 y el 8 de enero de 2013.Los datos conocidos muestran el espionaje de la NSA en España en un solo mes

En este sentido, la información hecha pública hoy corresponde de manera temporal a los datos difundidos sobre el espionaje de la NSA en Francia, donde se habrían rastreado 70 millones de llamadas telefónicas durante el mismo período de tiempo.

En todos los casos, según The Guardian, la información registrada en el espionaje de la NSA correspondían a metadatos: en otras palabras, habrían quedado guardada información sobre la duración de las llamadas o los teléfonos participantes, pero no se habría escuchado el contenido de las mismas.No se habría registrado el contenido de las llamadas, pero sí los metadatos relacionados

El caso del espionaje de la NSA es de extrema gravedad, a pesar de que la respuesta de las administraciones ante el espionaje del móvil de Angela Merkel o del correo electrónico de Felipe Calderón aún sea de baja intensidad.

Barack Obama se afana en repetir que las acciones de su agencia de seguridad se encuentran en el marco de la legalidad, debido a la promulgación de la legislación norteamericana que antes citábamos. Sin embargo, la información publicada hasta el momento supone un delito contra la privacidad, y un atentado contra la intimidad de los individuos.El espionaje de EEUU supone un atentado contra la privacidad

En el caso español, la protección de los datos relativos a la comunicación telefónica está garantizada mediante la Ley 25/2007, relativa a la conservación de datos relativos a las comunicaciones electrónicas y a las redes públicas de comunicaciones.

Las acciones derivadas del espionaje de la NSA, por tanto, podrían suponer un delito tipificado en el Código Penal. Queda por ver cuál será la reacción oficial del gobierno de Mariano Rajoy ante esta noticia, tras la reunión del secretario de Estado para la UE, Íñigo Mendez de Vigo, con el embajador de EEUU, ante la ausencia de García-Margallo, ministro de Exteriores, por viaje oficial en Polonia.