Gracias al arrojo de Edward Snowden, y sus firmes convicciones, hemos conocido las continuadas violaciones de la privacidad que ha estado cometiendo Estados Unidos a través de la NSA. El ex-analista de inteligencia que filtró documentos secretos al diario británico The Guardian protagonizó, a principios de junio, una espectacular huida que lo llevó desde Hong-Kong a un asilo temporal Moscú para evitar ser enviado a Estados Unidos por filtrar secretos oficiales. Desde que Rusia aprobó la concesión de asilo, Edward Snowden había pasado a un discreto segundo plano y apenas sabíamos nada de él (más allá de conocerse que sus padres habían viajado a Moscú para visitarlo); sin embargo, esta semana se ha dejado ver al ser galardonado con el premio Sam Adams.

El premio Sam Adams es un galardón que entrega la Asociación Sam Adams para la Integridad de la Inteligencia, una asociación fundada por antiguos espías y analistas de inteligencia que defienden la ética y la integridad de su profesión y, por tanto, apoyan a todos esos "reveladores de secretos" que han puesto de manifiesto engaños y abusos de poder de los Estados.

En un año que hemos visto cómo Bradley Manning era condenado a 35 años de prisión por contar la verdad de lo que pasaba en Irak y Afganistán y, evidentemente, su condena se ha convertido en un aviso disuasorio para los "reveladores de secretos"; las revelaciones de Edward Snowden nos han hecho mirar a Internet de una manera distinta y también ha cambiado las relaciones diplomáticas de Estados Unidos con países como Brasil o con organizaciones como la Unión Europea.

Teniendo en cuenta lo limitados que están los movimientos de Snowden mientras se clarifica su futuro, la entrega del premio se realizó en Moscú durante la noche del miércoles aunque, eso sí, hasta ahora no se han publicado los vídeos del evento con la idea de mantener a Snowden fuera de los focos (y controlar sus apariciones públicas). El jueves sí que se pudieron ver algunas fotos del acto de entrega pero, hasta ahora, WikiLeaks no ha publicado esta serie de vídeos filmados durante la cena que tuvo lugar el miércoles en Moscú.

Snowden estuvo muy bien acompañado durante esta cena y acudieron algunos "reveladores de secretos" como Jesselyn Radack (que reveló secretos relacionados con los interrogatorios del FBI a John Walker Lindh, el estadounidense capturado en Afganistán y que integraba las filas de los Talibanes), Thomas Drake (que ya reveló en el año 2000 algunos de los primeros programas de espionaje de la NSA en la red), Coleen Rowley (ex-agente del FBI que criticó duramente a la agencia estadounidense porque pensó que el 11-S se podría haber evitado) y Ray McGovern (antiguo agente de la CIA y actual activista político que ha criticado duramente la intervención de Estados Unidos en Irak).

Tras realizarse la entrega del premio, algunos de los asistentes comentaron que Snowden no se arrepiente de lo que hizo y que, ahora mismo, se está adaptando a su nueva vida en Rusia (aunque su asilo temporal tiene vigencia hasta el 31 de julio de 2014).