El robot Curiosity es uno de los proyectos de la NASA que más atención ha llamado a lo largo de estos años. Y no sólo porque es de los primeros instrumentos de exploración creados por el hombre; sino por su presencia en Marte y todo lo que llegó a encontrar allá. Recientemente, la NASA publicó los resultados de la investigación del Curiosity en su revista digital Science. El único problema que la comunidad interesada en este suceso pudo detectar es que no se podía acceder a los documentos de manera gratuita, sino que estaban sujetos al pago de 20 dólares por sesión de 24 horas de un solo artículo. Claro que esta situación alarmó a todos los investigadores fuera de la NASA, en particular a un biólogo fundador de la Librería Pública de la Ciencia, Michael Eisen.

En respuesta al supuesto ultraje de la NASA y los resultados de la investigación del Curiosity, Einsen decidió publicar en su sitio web todos los artículos de la investigación y permitir que los usuarios los leyeran y descargaran de manera gratuita. ¿Su excusa? "Realmente no hay excusa para esto. Los responsables del proyecto rover saben claramente que el público está intensamente interesado en todo lo que hacen y encuentran. Así que me parece totalmente incomprensible que renunciaran a esta oportunidad de conectar directamente al público con su ciencia. Qué pena por la NASA."

Michael Eisen es uno de los pioneros en el open source científico, si es que se puede llamar así, apoya incondicionalmente la distribución gratuita de contenido científico al punto de haber creado la Librería Pública de la Ciencia. Esta iniciativa tiene como objetivo publicar todo tipo de investigaciones, ensayos, teorías, etc para poder ser criticados y analizados a favor de la verdadera investigación académica.

En el sentido estricto de la palabra, las publicaciones de la NASA respecto al Curiosity tampoco estaban sujetas a copyright ya que son documentos del gobierno y bajo la ley de derechos de autor en Estados Unidos, cualquier persona puede acceder a ellos y el gobierno no puede mantener los derechos de la investigación. Bajo esta premisa, Michael Eisen afirma que los resultados de la investigación del Curiosity en Marte son de dominio público y todos deberían tener derecho a leerlos de manera gratuita.

Lo interesante es que días después de que Eisen liberara los documentos en su sitio web, la propia NASA publicó la investigación del Curiosity en su propio sitio web y ahora con acceso gratuito. De esta manera, esperamos que en el futuro, todas las publicaciones de la NASA o cualquier otra institución gubernamental de contenido científico puedan formar parte del conocimiento popular y no sólo sean del uso de particulares.