Probablemente el cáncer sea una de las enfermedades más devastadoras que existen. Cualquiera que haya tenido una persona cercana afectada por esta terrible patología, sabe lo duro que es pasar por un diagnóstico incierto, y un tratamiento durísimo para el organismo de los enfermos, por los graves efectos secundarios que aún provocan los tratamientos antitumorales.

El problema del cáncer es que afecta de manera terrible a la salud de los pacientes, y a todas aquellas personas que están cerca de ellos. Solo en la Unión Europea, se diagnosticaron 2,45 millones de nuevo casos de cáncer en 2008. También ese mismo año, 1,23 millones de personas murieron por esta enfermedad.

Aunque los científicos siguen trabajando en las causas genéticas del cáncer, lograr una cura eficaz para cada tipo de tumor es realmente complicado. Mientras tanto, las actuales vías terapéuticas, que utilizan la cirugía y los tratamientos quimio y radioterápicos, además de los novedosos medicamentos biológicos, siguen siendo las formas más comunes de tratar a los pacientes.

El impacto económico del cáncer

El cáncer, por su complejidad biológica y terapéutica, se considera en realidad como un conjunto muy enrevesado de enfermedades, cada una de ellas con sus peculiaridades en cuanto al diagnóstico, tratamiento y pronóstico de los propios pacientes.El cáncer es un problema sanitario y económico muy importante en Europa

Lo que es cierto es que a día de hoy el cáncer provoca un impacto económico muy fuerte en los sistemas europeos de salud. Según un estudio publicado en la prestigiosa The Lancet Oncology, el cáncer cuesta anualmente en la Unión Europea 126 mil millones de euros.

Unas cifras altísimas, relacionadas no solo con los protocolos médicos rutinarios de prevención, diagnóstico y tratamiento de esta enfermedad. También influyen de manera decisiva en estos elevados costes los asociados a las bajas laborales de los pacientes afectados, que reducen la productividad de las personas enfermas.

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Adrian Clark (Flickr)

A pesar de estos datos, el cáncer no es la enfermedad con mayor impacto económico en Europa. Estudios anteriores afirmaban que los problemas cardiovasculares costaban 169 mil millones de euros a los bolsillos de los europeos, mientras que la demencia y las enfermedades mentales asociadas presentaban un impacto aún mayor, en torno a los 189 mil millones de euros.Los países más ricos invierten más en tratamientos antitumorales

Estas impactantes cifras, sin embargo, no se reparten de manera homogénea en la Unión Europea. Y es que los científicos de la Universidad de Oxford y el King's College de Londres observaron cómo los países más ricos invertían más en tratamientos antitumorales.

Este era el caso de Alemania o Luxemburgo, que superaban con creces el gasto sanitario por persona al realizado por algunos países de la Europa del Este, como Bulgaria y Lituania.

Esto no hace más que reafirmar las devastadoras consecuencias de la crisis sobre nuestra salud. Y es que la recesión económica y las medidas para corregir el déficit están afectando de lleno a los programas de prevención y diagnóstico del cáncer, así como al tratamiento de las personas afectadas.

¿Pueden establecerse medidas de ahorro?

Una de las conclusiones más importantes a las que llegaron los investigadores británicos fue que, una vez conocidos los costes económicos del cáncer en la Unión Europea, se deberían priorizar las políticas de gasto sanitario a nivel comunitario.

Como explica Richard Sullivan, "es vital que las administraciones europeas usen esta información para identificar y priorizar las áreas clave". No se trata de gastar menos, sino de gastar mejor. Nuestra salud está en juego.No se trata de gastar menos, sino de gastar mejor

Si se consiguiera, por ejemplo, la mejora de las medidas de prevención y diagnóstico del cáncer, sería posible reducir el número de casos de afectados por esta enfermedad. También si se trabajara en fármacos innovadores, más específicos, como los anticuerpos monoclonales, disminuirían los efectos secundarios asociados a los tratamientos antitumorales.

Una reducción de la prevalencia del cáncer y una disminución de los problemas provocados por las terapias contra esta enfermedad, llevarían, sin lugar a dudas, a una mejora de la salud de la población europea, y del impacto económico que esta enfermedad tiene. ¿Será posible conseguirlo?