El potencial de las células madre para convertirse en una herramienta clave en medicina regenerativa está más que demostrado. Las últimas investigaciones en esta disciplina han logrado resultados pioneros en cuanto a la fabricación de órganos artificiales en el futuro. Quizás a medio plazo podamos conseguir trasplantes de manera mucho más rápida y eficiente utilizando células madre.

Las aplicaciones de esta nueva herramienta en el campo de la salud, sin embargo, no se detienen. Y es que el uso de las células madre se extiende también a lo que se conoce como terapia celular, en la que se utilizan tratamientos que usan directamente células para curar determinadas enfermedades.

Un estudio realizado en la Harvard Medical School y publicado en la revista Blood, ha logrado resultados exitosos en la aplicación de células madre como terapia celular para prevenir la inflamación.La terapia dirigida con células madre fue un éxito en ratones

En particular, el estudio llevado a cabo por el equipo de Jeffrey M. Karp ha logrado usar células madre como factorías directas de fármacos con los que combatir los procesos inflamatorios. Su trabajo consistió en usar células madre mesenquimales modificadas, de forma que incorporaban unas instrucciones genéticas determinadas en su interior.

Esta receta genética consistía en una secuencia específica de ARN mensajero, que una vez en el interior de estas células madre, promovía la producción y liberación de interleucina 10, una molécula que previene la inflamación. Al aplicar directamente estas células madre en ratones, se conseguía secretar dicho factor proteico en el lugar de la inflamación, de forma que la terapia celular dirigida era un éxito.

Como explica Oren Levy en una entrevista, "estos resultados abren la puerta a utilizar la transfección de ARN mensajero en este tipo de células madre como tratamiento terapéutico innovador en la práctica clínica".

A pesar de que este tipo de células madre, una vez que se encuentran en el torrente sanguíneo, son eliminadas con mucha facilidad, por un efecto biológico conocido en inglés como hit-and-run, la efectividad de este tratamiento fue superior a lo esperado, al menos en roedores. En el futuro se debería comprobar si estos buenos resultados se mantienen también al aplicar esta terapia en seres humanos.

Este trabajo es pionero en el uso de células madre como fábricas de fármacos, de forma que la terapia celular dirigida se ve ahora como una posible aproximación terapéutica futura. El éxito conseguido en el tratamiento de la inflamación por los científicos de Harvard es sin duda un gran resultado, que vuelve a demostrar el potencial de este tipo de células madre.