La primera semana de septiembre se desarrolla en Santander (España), y ya van 27 ediciones, el Encuentro Anual de las Telecomunicaciones. Este encuentro, en el que se dan cita operadores, empresas de tecnología y entidades púbicas, ofrece una visión global del mercado de las telecomunicaciones en España en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. La inauguración del evento corrió a cargo del ministro de Industria, Turismo y Comercio de España, José Manuel Soria, y en su discurso de inauguración se centró en las acciones del gobierno para fomentar el despliegue de redes de nueva generación y el nuevo marco regulatorio de España.

El ministro de Industria comenzó su presentación enfocándose en el marco regulatorio en el que trabaja la Unión Europea que apuesta por un mercado común de las telecomunicaciones en Europa.

Cada país de la UE tiene sus propias normas en materia de propiedad intelectural, política fiscal, etc; frenando la potenciación del consumo transfronterizo. Las telecomunicones y el comercio electrónico son una palanca económica que se ve frenada por la inexistencia de un marco común intereuropeos y hace que Europa sea débil dentro de la economía digital. La Unión Europea tiene como objetivo conseguir una legislación uniforme y garantizar los derechos de los usuarios y las empresas dentro de toda la Unión Europea, eliminar el roaming en el territorio de la Unión Europea y apostar por la seguridad.

Según comentó el ministro, España apoya estas medidas de la Unión Europea en materia de infraestructuras, un entorno que favorezca la inversión privada en redes; en el que los costes sean reales a los de las inversiones, un entorno mucho más flexible en la fijación de precios y donde los operadores puedan hacer ofertas homogéneas en todo el territorio.

Otro detalle interesante que comentó el ministro es la idea de establecer un "pasaporte" para que un operador con autorización en un país, automáticamente, pueda operar en otro país miembro; esto puede ser interesante para fomentar la oferta. La compartición de infraestructuras sumado a este pasaporte podría multiplicar la oferta con la llegada de operadores de otros países; una teórica sana competencia que podría favorecer mucho al usuario final.

El detalle más interesante del discurso del ministro de Industria sobre infraestructuras es el asunto de la neutralidad de la red. Si bien es cierto que no ha profundizado más allá de los objetivos fijados por la Unión Europea, no está de más recordar a los operadores la nacesidad de no discriminar los servicios que transportan las redes y, por tanto, se permita al usuario usar el servicio para lo que estime más oportuno.

Particularmente, me parece una pena no profundizar más en el aspecto de la neutralidad de la red; esto es un evento en el que reúnen operadores y empresas del sector y, en mi opinión, un mensaje claro en este sentido era lo que esperábamos los usuarios. La Comisión Europea, en este sentido, siempre ha hablado claro a los operadores pero, en el caso de España, creo que se titubea demasiado.

La aplicación en España

La nueva Ley de Telecomunicaciones transpondrá estas líneas maestras marcadas por la Unión Europea y, dentro del despliegue de infraestructuras, se fomentará la agilización de permisos y licencias; la simplificación administrativa (eliminar licencias, autorizaciones, etc) para agilizar plazos y no paralizar el despliegue de infraestructuras. Según comentó el ministro, la nueva Ley General de Telecomunicaciones está revisada y lista para ser aprobada en el Consejo de Ministros, por tanto, la nueva y esperada regulación no tardará en llegar.

Otro aspecto interesante de esta nueva regulación es que las redes de telecomunicaciones se consideran de interés general. ¿Y qué quiere decir "interés general"? El concepto de interés general garantizará el derecho de acceso a los operadores a las infraestructuras de otros servicios (saneamiento, electricidad, etc) y se les garantizará el acceso al subsuelo o, incluso, a las fachadas de edificios protegidos. Dicho de otra forma, se intenta establecer un marco legal que permita eliminar trabas y frenos al despliegue de las infraestructuras y, de esta forma, poder cumplir los compromisos de la Agenda Digital.

La verdad es que el nuevo marco regulatorio allana el camino a los operadores y, al verdad, salen muy beneficados de toda la regulación fiscal y administrativa que viene asociada a esta nueva Ley. Evidentemente, ahora quedará que recojan el guante y, realmente, apuesten por el despliegue de nuevas redes y que éstas llegen a un precio razonable a los ciudadanos.