Apenas quedan unos días para que Samsung muestre por primera vez su Galaxy Gear (se espera que lo haga el día 4 de septiembre), pero gracias a las filtraciones ya conocemos prácticamente todos los detalles del dispositivo. Afortunadamente lo que aún no hemos visto es su aspecto final, ya que parece que las imágenes que circularon hace unos días eran de un prototipo para desarrolladores y no de la versión comercial, según han podido saber en GigaOm. Y esto es una buena noticia, porque esta versión de Galaxy Gear tenía un diseño poco cuidado y, sobre todo, un tamaño demasiado grande como para resultar cómodo. Pero también hay una mala noticia, y en este caso es que la batería no superará las 24 horas de uso.

Así, el modelo que presentará Samsung en Berlín y Nueva York estará más acabado y será diferente a lo que se vio el pasado fin de semana tras una filtración de VentureBeat. La duda es cómo de diferente, pues en el mercado de los smartwatches tendrá todavía más importancia el diseño que en el de los teléfonos.

En cualquier caso, también se ha revelado que Galaxy Gear no tendrá navegador integrado y que utilizará la última versión de Android 4.3, aunque no funcionarán las funciones del teclado. Ambas características concuerdan con lo que se espera de este tipo de dispositivos, más destinados a servir como centro de notificaciones que como una nueva pantalla desde la que trabajar. En lo que se refiere a la conectividad con otros dispositivos, utilizará Bluetooth LE y las notificaciones aparecerán a pantalla completa, con iconos en la partes superior y dos líneas de texto en la inferior.

Más preocupante resulta la información filtrada sobre la batería. Al parecer, los prototipos de Galaxy Gear aguantan 24 horas encendidos con un uso moderado. Si se hace un uso algo más exigente se quedan en unas 10 horas y teniendo en cuenta que el reloj estará constantemente conectado al teléfono y que tiene funciones adicionales como una cámara, parece que será el caso. Es decir, Galaxy Gear debería cargarse cada día y en muchos casos no aguantará encendido una jornada entera fuera de casa.

De nuevo, hay que conceder el beneficio de la duda, pues no se trata de la versión final. Sin embargo, cualquier reloj con una batería que no le permita aguantar varios días encendido resultará molesto para el usuario. Pebble, por ejemplo, es capaz de llegar a una semana, aunque lo consigue principalmente gracias a su pantalla. Samsung, Sony y presumiblemente Apple han optado por pantallas grandes, táctiles y coloridas, lo que repercute en la duración de la batería. En unos días veremos si han encontrado solución a este problema.