En estos días se celebra en Santander el Encuentro de las Telecomunicaciones, un evento organizado por AMETIC, la Universidad Internacional Menéndez Pelayo y Fundación Telefónica, en el que se habla y debate sobre el mercado de las telecomunicaciones en España. El encargado de arrancar la jornada de hoy fue Francisco Román, presidente de Vodafone España, empresa que además realizó un encuentro posterior con los medios, en el que anunció las ciudades en las que extenderá la cobertura de su servicio 4G en España.

El encargado de realizar el anuncio de la extensión de cobertura LTE de Vodafone fue António Coimbra, CEO de Vodafone España, en un encuentro con los medios asistentes al evento en el que anunció que la cobertura 4G de Vodafone en España se extiende a 8 nuevas ciudades: Santander, La Coruña y Zaragoza (en este mes de septiembre) y Córdoba, Vigo, Murcia, Gijón y Oviedo (a lo largo del mes de octubre).

Con esta extensión del despliegue, la cobertura 4G de Vodafone se extiende ya a 15 ciudades de España, cubriendo así un 58% de la población en cobertura exterior y un 27% en cobertura indoor. A partir del mes de diciembre, Vodafone mejorará esta cobertura hasta alcanzar un 70% en exteriores y un 40% en interiores en estas 8 nuevas ciudades que se incorporan y también se mejorará la cobertura en las ciudades que ya disfrutaban de este servicio (85% en exteriores y un 40% en interiores).

El mercado de las telecomunicaciones en España según Vodafone

Francisco Román, Presidente de Vodafone España, realizó una presentación muy interesante de la visión de la compañía sobre el ciclo económico en el que nos encontramos y la situación del mercado en España. Al igual que comentase ayer José María Álvarez-Pallete, Europa es un escenario muy particular para los operadores de telecomunicaciones puesto que, a pesar que la demanda ha aumentado (y sigue aumentando), los márgenes de los operadores se siguen reduciendo.

Vodafone no se ha andado con muchos rodeos a la hora de exponer su fotografía del sector y, honestamente, creo que es mucho más enriquecedor ofrecer una opinión directa que algo edulcorado. En este sentido, Vodafone no se anduvo con muchos rodeos y expresó la necesidad de un cambio en la regulación actual (sobre todo en lo que respecta a operadores móviles). Según comentó Francisco Román, existen alrededor de 30 operadores móviles en España (entre operadores tradicionales y operadores móviles virtuales); un escenario en el que los operadores que despliegan infraestructuras sufren muchas restricciones que no hacen que, según su criterio, la competencia sea justa.

Comparó el mercado de la banda ancha móvil con el de la banda ancha fija, un escenario que, tradicionalmente, ha estado marcado por las pautas del operador incumbente (que resultó ser Telefónica cuando el mercado se liberalizó en España a finales de los años 90). El operador incumbente controla parte del juego al gestionar un parque de infraestructuras que luego alquilan a terceros (acuerdos de mayoristas) y, por tanto, fuerzan una tracción que el resto de operadores tienen que seguir para no quedarse atrás (competencia forzada).

Dentro de esta visión, los últimos acuerdos alcanzados por Telefónica no son del agrado de Vodafone y, especialmente, el acuerdo para compartir espectro con Yoigo. Vodafone considera que la subasta del espectro fue altamente competitiva y se le forzó a ceder parte para que entrase un cuarto operador (Yoigo) y, por tanto, el acuerdo con Telefónica hace que ésta compañía gane aún más peso.

Vodafone ha denunciado el caso a la Comisión Nacional de Competencia porque considera que Telefónica abusa de su posición dominante en el mercado. En palabras de Francisco Román, Vodafone aboga por un entorno que favorezca la convergencia y la competencia puesto que Vodafone aspira a ofrecer la mejor red y el mejor servicio a sus clientes.

La nueva regulación a la que aspira Vodafone, debería no tardar en llegar y tendría que sentar las bases de un escenario en el que se puedan desarrollar servicios que fomenten el crecimiento económico, corregir errores del pasado y evitar que, otra vez, se pongan trabas a una competencia eficiente.