La moda de las pantallas en los vehículos para sustituir a los clásicos relojes analógicos o digitales ha llegado para quedarse. Modelos como los i3 e i8 de BMW o el que nos atañe a continuación son claros ejemplos de hacia donde está evolucionando este sector. El Citröen C4 Picasso es uno de los monovolúmenes que mejor ha entendido esta situación y para comprobarlo nos fuimos hasta Portugal donde los responsables de la marca nos explicaron qué aporta el hecho de tener dos pantallas en el salpicadero: una de 12 pulgadas y otra de 7 inmediatamente debajo de la anterior.

Una pantalla de 12 pulgadas para dominarlos a todos

Citröen C4 Picasso

La enorme pantalla superior del Citröen C4 Picasso, de 12 pulgadas, aglutina todo lo que un buen cuadro de instrumentos tiene que ofrecer al conductor: velocímetro, cuentakilómetros, etcétera. Pero con un plus: se puede configurar la selección de la información que muestra. Eso sí, no es táctil y se maneja con un controlador situado en la zona inferior izquierda del volante. Lo más interesante de esta pantalla tan grande y tan panorámica es que se puede aprovechar de una manera nunca vista en un vehículo.

Citröen C4 Picasso

El display se divide en tres zonas encargadas de mostrar la información que le ordenemos: información de la ruta, ordenador de viaje o incluso una fotografía. Tras dos días de pruebas por las calles de Sintra, Cascais y Lisboa tengo que decir que está algo desaprovechada. El conductor tiene dos temas posibles para mostrar los datos: rectangular o elíptico y ninguno de los dos aprovecha al 100% el tamaño de la pantalla. Da la sensación de que originalmente el sistema integraría un display algo más pequeño pero que en el último momento decidieron ampliarlo.

De hecho, hay ocasiones en las que podemos ver información duplicada con el objetivo de rellenar la pantalla. Este detalle junto al hecho de que para cambiar de un tema a otro hay que esperar entre 45 segundos y 2 minutos enturbian la experiencia tan fantástica que prometían los responsables en la rueda de prensa en el primer día. En los tiempos que corren los usuarios exigimos que si pagamos 624€ como mínimo por este sistema, sea tan bueno como lo puede ser la experiencia que tenemos con los móviles.

Citröen C4 Picasso

No obstante, y como se ve en la foto que encabeza este párrafo, la presentación de la información del navegador es sublime y te hace pensar porqué el resto de los menús no se comportan de una manera similar.

El ejemplo más claro es como tener un iPhone en el bolsillo, estar acostumbrado a él, y al entrar en el coche dispongamos de una PDA comprada en los 90. Es una lástima y si bien es cierto que una vez la tengamos configurada a nuestro gusto pocos cambios haremos, los usuarios más quisquillosos no estarán del todo satisfechos.

7 pulgadas: el aderezo perfecto

Citröen C4 Picasso

¿Qué te parece si a esa enorme pantalla le unimos una de 7 pulgadas?

Justo debajo del display de 12 pulgadas se encuentra uno de 7 totalmente táctil, hasta los botones físicos que lo rodean son táctiles. Eso sí, es resistiva y no capacitiva por lo que, y vuelvo a la experiencia anterior, es una decisión que puede suponer perder puntos de cara al usuario que ya está acostumbrado a las pantallas capacitivas.

El display de 7 pulgadas es el que realmente toma protagonismo dentro del Citröen C4 Picasso porque es el que usaremos cada día y el que aglutina la mayoría de las funciones útiles caso del navegador, el sistema multimedia (con la posibilidad de pedir un disco duro interno a la hora de comprarlo), el climatizador y todos los ajustes del vehículo. Es el verdadero centro tecnológico dentro del coche.

Citröen C4 Picasso

La presentación de la información es realmente clara y destaca la visualización al más puro estilo Cover Flow de las portadas de los álbumes. Como decía, la experiencia táctil es algo engorrosa por el hecho de no ser capacitiva y porque los botones de alrededor no responden con la rapidez que me hubiera gustado, de hecho, en ocasiones tuve que presionar varias veces un botón para que funcionase.

Hasta el próximo año no llega a España el Citroën Multicity Connect, un sistema que, empleando la conexión de internet de un móvil, permite el acceso a datos de metereología, información del tráfico, etcétera. Y este tipo de aplicaciones y servicios sí son los que realmente configuran al Citröen C4 Picasso como el monovolúmen más tecnológico del mercado. Sorprende que al final parezca un sistema cerrado cuando Citroën apuntaba hacia el código libre hace unos años. Esto y que su dotación en materia de tecnología enfocada a la seguridad es sublime para un modelo de su segmento:

  • Aparcamiento pilotado
  • Control de crucero adaptativo
  • Cinturones de seguridad activos
  • Avisador de cambio involuntario de carril
  • Cambio automático de luces
  • Aviso de obstáculo en el ángulo muerto
  • Cámaras para la visión panorámica
  • Asientos con función de masaje y extensibles para el acompañante

Citröen C4 Picasso

Así es el Citröen C4 Picasso más tecnológico de todos los tiempos, un modelo que, además de guardar muchos secretos en su interior, caso de la gran habitabilidad, se fabrica en España, en la planta que la marca tiene en Vigo, toda una apuesta por parte de Citröen.

Dínamo

Dínamo es el nuevo podcast de Hipertextual donde hablamos, discutimos, analizamos y nos obsesionamos con Apple.