Samsung anunció recientemente el último producto de su catálogo: Galaxy Tab 3 Kids. La primera parte del nombre deja clara que se trata de una tablet; la segunda, que son malas noticias. La compañía ha decidido lanzar un dispositivo orientado al público infantil, un mercado que todavía no ha terminado de demostrar ser útil y ni siquiera hay mucho interés por él. De todos modos, sería injusto culpar únicamente a esta firma, ya que no es la única empresa que fabrica este tipo de equipos.

De hecho, resulta curioso ver cómo cada vez hay más iniciativas de este tipo, a pesar de que no responden a una necesidad real, al menos en la gran mayoría de países. Utilizar tablets para la enseñanza posiblemente sea el futuro, porque tienen muchas ventajas, pero lo cierto es que por el momento no estamos preparados para ello, a pesar de que exista la tecnología. ¿El motivo? No existe el software.

Esta tablet no responde a una necesidad, sino que la creaSí, es cierto, hay muchos programas y aplicaciones de aprendizaje, pero no los suficientes como para que tenga sentido comprar uno de estos dispositivos y, por si fuera poco, variarán en función del mercado. Es decir, que en algunos países habrá todavía menos. Además, las funciones adicionales que aporta Tab 3 Kids, como seguridad —a nivel de software y a nivel de hardware— también están presentes en el mercado actual de las tabletas mediante aplicaciones o accesorios.

Pero, como decimos, no es justo culpar únicamente a Samsung de esto, ya que Galaxy Tab 3 Kids no es el primer producto similar, ni será el último que trate de cautivar a un padre despistado. Es más, en países tecnológicamente algo más avanzados, como Corea, puede tener algo de sentido. A nivel de características, responde con un procesador de doble núcleo y 1 GB de RAM, pero a nivel de aplicaciones defraudará. ¿Por qué? Porque no hará nada que no haga un iPad o un Galaxy Tab, 1, 2, 3 o 10.1 y la capa que incluye sobre Android 4.1 hace que sea inútil para cualquier otra cosa.

De lo que sí se puede culpar a Samsung es de la elección del nombre. Galaxy Tab 3 Kids es a Galaxy Tab 3 lo que una caja de rotuladores es a iPhone 5S o lo que Miley Cyrus es a Janis Joplin. Tienen algo en común, pero poco más. Y el problema está en que en este caso lo que tienen en común es el nombre.

Galaxy Tab 3 Kids es una oportunidad de negocio, nada másYa hemos hablado varias veces de la estrategia de Samsung a la hora de nombrar sus productos, pero no deja de sorprender. Hasta cierto punto, tiene sentido querer relacionar dispositivos mediocres con los mejores equipos de la compañía, pero tampoco se puede decir que tengan miedo a lanzar nuevas gamas. Por ello, cuesta comprender por qué una tablet que parece el premio de una caja de cereales y un producto serio se llaman prácticamente igual.

La respuesta es sencilla: Galaxy Tab 3 Kids es una oportunidad de negocio. Y no lo digo yo, lo dice JK Shin, CEO de Samsung Electronics, en la nota de prensa en la que se anuncia el terminal. Pero también es una oportunidad perdida, ya que Samsung es una de las pocas empresas que tiene la suficiente presencia y poder como para haberse tomado en serio el lanzamiento (que, por cierto, se producirá en septiembre, aunque por ahora se desconoce el precio). Si de verdad hubiesen querido crear algo más que un producto casual y, sobre todo, si de verdad hubiesen querido crear un mercado, habría algo más. Pero no hay funciones novedosas, programas para desarrolladores o planes para hacer de la tablet una herramienta de educación. Es posible que en IFA veamos algo, pero por ahora simplemente hay un nuevo producto que no responde a una necesidad, sino que la crea.

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