Las Perseidas (también conocidas como las "lágrimas de San Lorenzo") son, quizás, la lluvia de meteoros más conocida y seguida del año. Sobre todo, en el Hemisferio Norte, donde coincide con los meses de verano. Las Perseidas del año 2013 tendrán su punto álgido la noche del 12 al 13 de agosto y vendrán acompañadas de una Luna en fase creciente, lo cual beneficiará a una mejor visión de la lluvia de estrellas.

La duración de las Perseidas se extiende entre el 16 de julio y el 24 de agosto, pero todos los años hay una fecha en la que se alcanza una mayor actividad. Este año será la noche del 12 al 13 de agosto, entre las 22:30 y las 4:30, dependiendo de la ubicación en la que te encuentres. Un estudio de la NASA afirma que durante las Perseidas se pueden apreciar alrededor de unos 100 meteoros por hora, llegando en algunas ocasiones hasta un total de 560 destellos cada hora. El brillo de estas estrellas fugaces puede incluso llegar a observarse en zonas urbanas. Aunque, como es lógico, lo mejor es huir de la contaminación lumínica y así poder disfrutar como es debido de uno de los acontecimientos astronómicos del año.

Origen de las Perseidas

"Las lluvias de estrellas están asociadas a un cometa, uno de esos cuerpos celestes constituidos por hielo, polvo y rocas que pueden alcanzar diámetros de hasta 100 kilómetros. El cometa responsable de las Perseidas es el 109P/Swift-Tuttle, el cual tiene un diámetro de 9,7 kilómetros y se aproxima a la Tierra cada 135 años. La última vez que se aproximó a la Tierra fue en el año 1992 y el año siguiente se divisaron hasta un total de 400 meteoros por hora.

El nombre de "Perseidas" se debe a que los destellos parecen provenir de la constelación de Perseo (Perseus). Debido a su alta declinación (58ª), su observación es imposible desde regiones australes (próximas al Polo Sur) y con sus 59 km/s, los meteoros son considerados de velocidad alta. De todos modos, las Perseidas pueden ser observadas sin necesidad de ningún tipo de prismáticos o telescopios. Sólo necesitas buscar un lugar con poca contaminación lumínica, un poco de paciencia y disfrutar del espectáculo.