Las revelaciones de Edward Snowden sobre los programas PRISM y X-Keyscore de la NSA han hecho que miremos Internet de una manera distinta. Si bien el 60% de los estadounidenses parece que prefiere sacrificar su privacidad para "contribuir a la seguridad nacional", la realidad es que este espionaje masivo no le hace gracia al resto del mundo y comienza a impactar directamente en las empresas de Internet estadounidenses. La legislación vigente en Estados Unidos en materia del terrorismo pulveriza la privacidad de los internautas y permite al gobierno pedir toda clase de datos e interceptar las comunicaciones; una imagen que comienza a erosionar al Gobierno de Obama y que le ha llevado a mantener una reunión con directivos de alto nivel como Tim Cook y Vint Cerf para hablar de privacidad y vigilancia en la red.

¿Y en qué sentido este tipo de políticas erosionan a las empresas? Que servicios como Lavabit o Silent Circle tengan que cerrar por mantenerse firmes en garantizar la privacidad de los usuarios es un hecho muy triste que no deja en buen lugar al Gobierno de Estados Unidos. Si recordamos el funcionamiento de PRISM, la NSA tenía acceso a los servidores de Skype, Google, Microsoft, Facebook y Apple; un asunto turbio que nunca se ha llegado a aclarar y que deja en mal lugar a estos grandes players de la red además de seguir generando una desconfianza en el usuario que ya se traduce en pérdidas económicas (35.000 millones de dólares en pérdidas hasta 2016).

Con este contexto de fondo, el Presidente Barack Obama mantuvo ayer una reunión a puerta cerrada con Tim Cook, CEO de Apple, Randall Stephenson, CEO de AT&T, Vint Cerf, que además de ser uno de los padres de Internet y Presidente de la ICANN es el Chief Internet Evangelist de Google, y otros ejecutivos del sector de la tecnología y representantes de asociaciones de derechos civiles con la idea de pulsar su opinión y hablar sobre los programas de vigilancia gubernamentales.

La información ha sido publicada por la revista POLITICO gracias a fuentes cercanas a la Casa Blanca, sin embargo, las conclusiones de la reunión o el orden del día no han trascendido ni tampoco los asistentes o sus empresas han querido hablar del tema. Que Obama se reúna con Tim Cook o con Vint Cerf es, en mi opinión, un hecho de gran relevancia; máxime cuando hablamos de una reunión privada, sin actas y "sin observadores" fuera del círculo de confianza del Gabinete que podría estar encaminada hacia una reforma de la legislación vigente en materia de lucha contra el terrorismo.

¿Y con qué objetivo Obama se reunió con Tim Cook y el resto de directivos? ¿Realmente el Presidente quiere arreglar la situación o estamos ante un mero "gesto político"?

Sondear a todos los implicados, ¿el paso previo a una reforma?

Escuchar lo que tiene que decir el CEO de AT&T, el CEO de Apple o uno de los padres de Internet sobre estos programas de vigilancia que vulneran la privacidad en la red de los usuarios no es algo casual, apunta a una especie de sondeo cara a plantear una reforma que satisfaga a todas las partes y mitigue, en cierta medida, la desconfianza generada.

De hecho, esta reunión de alto nivel no habría sido la única mantenida en el seno de la Casa Blanca puesto que el martes se habría celebrado otra reunión con representantes de empresas de Internet y asociaciones de usuarios. Concretamente, el Jefe de Gabinete se habría reunido con representantes de de los lobbies del sector (Information Technology Industry Council, TechNet y TechAmerica) que, a su vez, representan los intereses de empresas como Google, Facebook, Yahoo! y Microsoft así como a contratistas de Defensa en materia tecnológica (proveedores de la NSA, por ejemplo) y, para pulsar la opinión de los usuarios, se habría convocado también a la Unión Americana de Libertades Civiles y al Electronic Privacy Information Center.

Sobre la reunión del martes, por ahora, lo único que ha trascendido es que la Casa Blanca espera mantener una serie de reuniones de trabajo con expertos y empresas para cumplir la promesa de Obama de escuchar a todos los implicados y buscar una solución que sea capaz de respetar la privacidad de los usuarios y permita a Estados Unidos seguir con sus operaciones (un equilibrio que, en mi opinión, será casi imposible de conseguir).

La necesidad de una clara apuesta por la transparencia

El Presidente Obama ha prometido mayor transparencia y debate alrededor de las políticas sobre lucha contra el terrorismo y el derecho a la privacidad, sin embargo más allá de las promesas tanto los estadounidenses como el resto de Internautas demandamos hechos y una reforma.

Quizás estas reuniones y sondeos puedan dar pie a una reforma, ojalá sea así porque todas las revelaciones que ha realizado Snowden han dibujado a una NSA descontrolada que atesora cada vez más información, incluyendo a los propios ciudadanos estadounidenses. La solución a este problema no es la opacidad, es todo lo contrario: la transparencia. Una transparencia que no se consigue, por ejemplo, reduciendo un 90% la cantidad de Administradores de Sistemas de la NSA para evitar más fugas de información como la realizada por Edward Snowden; Estados Unidos y sus empresas necesitan recuperar la confianza perdida y, la verdad, es que va a ser un proceso lento del que, quizás, les cueste recuperarse.