Nokia ha presentado HERE Auto, un conjunto de servicios de GPS destinados tanto a los fabricantes de automóviles como a los usuarios finales. La idea es crear un producto homogéneo que se pueda utilizar y sincronizar en distintos dispositivos. Es decir, en lugar de utilizar el teléfono en el coche, el fabricante del vehículo ya habría incluido los mapas de HERE Auto en su ordenador de a bordo, pero esta herramienta se sincronizaría con las acciones efectuadas en smartphones, tabletas o la versión web. Además, en un futuro habrá disponibles kits de desarrollo para que se incluyan otras aplicaciones dentro de la plataforma.

El ecosistema HERE está formado por tres productos diferentes: Auto, Auto Cloud y Auto Companion. HERE Auto es el servicio de mapas que se implementa en los vehículos y que ofrece las herramientas a las que estamos acostumbrados, pero que se podrá mejorar en el futuro mediante el SDK. Ya está integrado en la nueva generación Open Inftainment Platform, el programa de Continental, y hay conversaciones con más fabricantes. Nokia ofrece el producto, pero estos pueden modificarlo a su antojo.

Nokia ofrece un ecosistema abierto basado en un producto interesantePor su parte, HERE Auto Cloud es una plataforma de información en tiempo real sobre el estado del tráfico y las carreteras, pero también proporciona otros datos útiles, como puntos de carga de vehículos eléctricos o las gasolineras más baratas.

Por último, HERE Auto Companion es la aplicación (móvil y web) que permite la sincronización entre el coche y el dispositivo móvil. Un usuario puede encontrar una ruta en su teléfono y ésta estará seleccionada cuando su coche se conecte a la red. Además, también puede guiar al conductor hasta su coche o desde éste a su punto de llegada y muestra información del vehículo, como la presión de las ruedas en la pantalla del móvil. De nuevo, será el fabricante quien decida las funciones que se podrán llevar a cabo desde Companion.

La propuesta es buena, pero lo importante para Nokia es la adopción que tenga entre los fabricantes y los usuarios. La compañía se ha visto obligada a evolucionar después de perder su puesto en el mercado móvil y uno de sus productos más interesantes es su servicio de mapeado, un campo en el que Google y Apple también tienen mucho que decir. Si los finlandeses consiguen una posición fuerte en este mercado, podría suponer un salvavidas para la empresa en el caso de que su división de telefonía no tenga éxito.

En este sentido, la clave está en que HERE Auto no es un sistema cerrado. En lugar de ofrecer simplemente un servicio de mapas, Nokia tiene un producto más abierto sobre el que pueden trabajar los fabricantes de los automóviles y terceros. Esto hace que sea mucho más fácil alcanzar acuerdos con otras compañías y llegar a todo tipo de vehículos, sin importar la plataforma que utilicen en sus coches. Pero Nokia se mantendrá al margen en este proceso. Su idea es vender el producto y que sea el fabricante quien decida qué funciones añade o si modifica el sistema de mapeado.

El problema está en que aunque el servicio parece bueno y la idea de Nokia de explorar otros mercados en los que tiene presencia también lo es, no llega pronto. Tampoco tarde, porque los ordenadores de a bordo se introducen poco a poco en gamas cada vez más bajas de vehículos, pero ya hay muchos fabricantes con sus propias plataformas. Y algunos, como Ford, han visto las ventajas de abrir su ecosistema, así que tampoco será la única que ofrezca esto. Pero no todas las empresas se pueden permitir desarrollar un GPS e integrarlo en sus coches y ahí es donde Nokia tiene una oportunidad.