Siguen apareciendo datos sobre los programas de vigilancia sacados a la luz por Edward Snowden, quien, como sabemos, se encuentra en estos momentos refugiado en Rusia. En esta ocasión, una auditoría interna y otros documentos de alto secreto muestran que el espionaje de la NSA violó la legislación de privacidad en miles de ocasiones cada año desde que en 2008 le otorgaran poderes más amplios.

Un artículo en The Washington Post revela esta información y asegura que en la mayoría de los casos se trata de espionaje no autorizado a ciudadanos estadounidenses y objetivos de Inteligencia extranjeros residiendo en territorio de los Estados Unidos. El artículo muestra que las infracciones de la NSA van desde graves violaciones de la legislación a errores tipográficos, con los cuales se interceptaron, inintencionadamente, llamadas de teléfono y correos electrónicos.

Los datos obtenidos están fechados en el mes de mayo del 2012 y sólo cubren 12 meses. Eso significa que la NSA podría haber estado haciéndolo antes y después de esa fecha. La auditoría enumera 2,776 incidentes en los meses detallados, los cuales incluyen accesos no autorizados a comunicaciones interceptadas, almacenamiento, acceso o la distribución de las comunicaciones protegidas por la ley. Afirman haberlo hecho "involuntariamente".

Uno de los eventos más serios ocurrió en febrero de 2012, cuando fueron almacenados miles de archivos que contenían registros telefónicos, a pesar de haber recibido una orden, por parte de un tribunal de vigilancia, de destruir esos datos. La NSA ha respondido al artículo publicado, concretamente un oficial sin identificar de la NSA, el cual, hablando con el permiso de la Casa Blanca dijo al periódico:

Somos una agencia humana de gestión que opera en un entorno complejo con diferentes regímenes regulatorios, motivo por el cual, a veces, nos encontramos en el lado equivocado de la línea.

Como vemos, la NSA justifica cometer irregularidades para poder usar sus prácticas en fines que sean beneficiosos para la humanidad. El escándalo sobre los programas de vigilancia parece que aún acaba de empezar y que necesita que se apliquen medidas que regulen el modo en el que operan, aunque creo que será difícil encontrar un equilibrio que agrade a todo el mundo.