MakerBot es una de las compañías más conocidas en el mundo de la impresión 3D. Entre sus productos, para mí, destaca uno por encima de los demás: Digitizer. El Escáner 3D de MakerBot se había presentado en South by Southwest (SXSW 2013) y fue uno de los productos que más llamaron nuestra atención. Desde este momento, está disponible para comprar desde la tienda de la compañía a un precio de 1.400 dólares (unos 1.048 euros).

El mundo de la impresión 3D está expandiéndose y democratizando cada vez más. A través de plataformas como Kickstarter, es posible encontrar cada semana nuevos modelos de impresoras, muchas veces más baratas o con una tecnología superior a las anteriores. A día de hoy, es difícil predecir hasta dónde llegará esta tecnología, si acabará habiendo una en cada casa o por el contrario, iremos a copisterías específicas a imprimir los objetos que necesitemos.

MarkeBot asegura que se puede escanear un objeto en 12 minutos, aproximadamente. Como es lógico, existen limitaciones: el plato giratorio puede soportar un peso máximo de 3 kg y es necesario completar hacer el proceso en una habitación con una buena iluminación, para así poder captar bien todos los detalles del objeto.

Lo que es lógico es que deber ser fácil de utilizar para la mayoría de los usuarios, no todo el mundo tiene conocimientos, ganas o tiempo para utilizar un software 3D para diseñar sus objetos. Existen ya muchas páginas web en los cuales puedes descargar o comprar archivos de objetos específicos. Aunque, creo que con el escáner 3D llega la simplificación del proceso y permite replicar objetos muy fácilmente, así lo explica Bre Pettis, director ejecutivo de MakerBot:

Estamos muy entusiasmados con el MakerBot Digitizer. Este es otro producto innovador para los visionarios, early adopters, experimentadores, educadores, aficionados creativos, escultores, diseñadores y arquitectos que quieran ser los primeros en convertirse en un experto del escaneo 3D.

Pirateo de objetos

Sorprende lo rápido que avanzan las cosas. Años atrás costaba imaginar que este tipo de productos llegarían en tan poco tiempo al público. El precio de salida (1.400 dólares) es bastante asequible para ser de los primeros productos de este tipo y en el mercado de la impresión 3D, que por ahora, aún es elitista. Como es lógico, este tipo de tecnología debe ir sofisticándose con el paso del tiempo y ofrecer unos mejores resultados.

La duda que me queda es saber cómo adoptarán las grandes empresas, vendedoras de productos, esta tecnología. Creo que sería muy útil si te compras un lavaplatos y se te estropea, por ejemplo, una pequeña rueda, puedas ponerte en contacto con el fabricante y que te envíe un archivo para que te imprimas la pieza. Todo el mundo rumorea y sueña con ello, pero yo tengo mis serias dudas de si los fabricantes querrán perder el negocio de venta de recambios, o si ofrecerían este servicio de manera gratuita.

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