El gobierno de Japón ha reconocido la situación de la filtración de agua radiactiva en la central nuclear de Fukushima Daiichi como una emergencia nacional, dado que esta agua contaminada podría estar filtrándose al mar, de lo cual culpan directamente a la Compañía de energía eléctrica de Tokio, TEPCO, dado que es la responsable de la gestión de la planta nuclear, desde su mantenimiento hasta principalmente evitar esta clase de situaciones que suponen un riesgo enorme para el país y el mundo.

Ha sido Shinji Kinjo, director de la Autoridad Nacional de Regulación Nuclear en Japón, quien afirmó a los medios de comunicación, de manera oficial, que el país se encuentra en una situación de "emergencia", dado que hay "una posibilidad muy alta" de que esta agua radiactiva y altamente contaminada haya sobrepasado la barrera química que TEPCO está levantando para prevenir este tipo de situaciones.

Por su parte, TEPCO asegura que contener la filtración de este agente contaminante es una tarea muy difícil para la compañía. Según los expertos, el agua contaminada se podría estar filtrando hacia el mar al superar la barrera química que han creado para contenerla. Esta agua, que está almacenada debajo de la central nuclear Fukushima-1 y cuyo propósito es el de enfriar los reactores nucleares, entraría en contacto diariamente con aguas subterráneas, lo que ha originado el estado de emergencia.

TEPCO
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TEPCO estima que para finales de este mes tendrían listo un sistema de bombeo que evitaría la filtración de agua radiactiva hacia el mar. Dicho sistema sería capaz de bombear hasta 100 toneladas de agua diaria. El problema está en que no sabrían dónde almacenar esta agua, dado que los tanques de la central ahora mismo están casi completamente llenos.

Por ello, Shinji Kinjo reconoce las medidas tomadas y planeadas por TEPCO solo como una solución temporal, y necesitan rápidamente idear un plan de acción ante esta situación a largo plazo. En ocasiones anteriores, la compañía de energía eléctrica de Japón ha sido muy criticada e incluso sancionada por no haberse preparado correctamente para el Tsunami del año 2011 que destruyó su planta nuclear, y el gobierno no mira con buenos ojos sus planes de convertir la central en un museo.

Los planes de TEPCO para bombear estas aguas y evitar que continúe su filtración solo servirán por un corto período de tiempo, por lo que entre el gobierno y la compañía de energía deberán trabajar codo a codo para solucionar esta terrible situación de emergencia que probablemente está contaminando el océano minuto a minuto.