Hace muy pocas horas os informábamos del cierre de Lavabit y en muy poco tiempo ya ha surgido otra respuesta: el cierre de Silent Circle, otro cliente de correo electrónico seguro cerrado por incompatibilidades con el gobierno estadounidense. Es, sin duda, una noticia preocupante. Parece que privacidad y seguridad empiezan a ser dos cualidades que no son posibles en Internet. El debate sobre la seguridad y los derechos de los usuarios de Internet se agrava cada vez más y esto, sólo es el principio.

Lavabit pasó de ser un servicio desconocido para la gran mayoría a ocupar titulares de prensa a nivel mundial tras conocerse que Edward Snowden lo usaba. Esa catapulta a la fama fue, a la vez, su sentencia de muerte. Un cliente de correo electrónico que "ayuda" a que un enemigo declarado como Snowden pueda comunicarse libremente podría acabar calificándolos de traidores. Pero lo cierto es que, más allá del tema concreto del ex analista de la CIA, productos como Lavabit son incompatibles con una política de control como la que lleva el gobierno estadounidense en la red.

cierre de Silent Circle

Pocas horas después de la noticia de Lavabit, amanecemos con la noticia del cierre de Silent Circle. En una publicación en su blog anunciaba y comunicaba a sus usuarios el cierre inmediato de la plataforma. Obviamente, estos dos casos están directamente relacionados uno con el otro, y una frase de esa entrada en su blog lo deja claro:

Hemos visto la pintada en el muro y hemos decidido que es mejor para nosotros cerrar Silent Mail ahora

Como vemos, la decisión del cierre de Silent Circle parece coincidir con el dicho popular: "Cuando las barbas de tu vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar". La compañía busca evitar problemas con el gobierno estadounidense y anticiparse a cartas, posibles presiones o requerimientos. Cuando las noticias sobre la NSA saltaron a la luz, muchos pudieron pensar que al conocerse la verdad, se combatiría para recuperar los derechos de los usuarios de Internet. Parece que la jugada va en otra dirección, ahora que se conoce que el gobierno puede requerir a cualquier compañía el acceso a sus datos, esto lo hace incompatible para cualquier herramienta que asegure privacidad a los usuarios.