El Audi Q5 Hybrid nació con el firme objetivo de dotar al todocamino mediano alemán de una opción interesante, diferente y llamativa. Este modelo se ancla sobre el motor 2.0 TFSI con 211 CV asociado a una caja de cambios triptronic al que se le ha añadido un motor eléctrico dentro de ésta con 40 kW de potencia máxima. Con todo esto es capaz de ofrecer unos consumos de 6,9 litros a los 100 arrojando una potencia en conjunto de 245 CV. Sobra decir, que las prestaciones son sorprendentes para un vehículo de su talla y peso y puede poner en apuros a muchos compactos con carácter GTI al acelerar de 0 a 100 km/h en 7,1 segundos alcanzando los 221 km/h de velocidad máxima.Durante una semana pude poner a prueba uno de los todoterrenos más interesantes de los que han pasado por mis manos. Combinar la suavidad de la gasolina con la comodidad del motor eléctrico y la laureada tracción Quattro ha sido todo un acierto y aunque no es un modelo destinado a conseguir grandes ventas si que tiene el objetivo de enamorar a los fans de Audi.

Si bien no hay prácticamente diferencias estéticas que te permitan distinguirlo de un modelo convencional, hay algunos detalles que te darán alguna pista acerca del Audi Q5 Hybrid, caso de los logos hybrid repartidos por la carrocería, la parrilla delantera terminada en negro brillante, el color exclusivo Polar Silver Metallic, las salidas de escape cromadas o las enormes llantas, que pueden ser de 19 o 20 pulgadas.

Además de las diferencias exteriores, en el interior notaremos un gran cambio en el cuadro de instrumentos, que abandona la configuración típica de cuenta revoluciones y velocímetro. Se suprime el primero de ellos para abrazar un indicador multifunción denominado Power Meter asociado a un indicador del estado de la carga de la batería. Pero lo que llama más la atención es la pantalla del navegador, en la que, además de las funciones multimedia y de ajustes típicas, aparece un nuevo menú desde el que podremos controlar el estado del uso de los motores y de la recarga de las baterías aprovechando la regeneración de las frenadas. Hay un botón nuevo en el salpicadero llamado EV con el que podremos forzar al Audi Q5 Hybrid a funcionar sólo en modo eléctrico. Una opción ideal para circular por ciudad ya que se desactiva por encima de los 100 km/h.

Han sido más de 1.500 kilómetros a bordo del Audi Q5 Hybrid, tras los cuales se pueden sacar bastantes conclusiones, algunas de ellas tan interesantes como sorprendentes. Y es que en este tipo de coches, donde la calidad interior, la dotación en materia de tecnología destinada al entretenimiento y el confort a bordo son característicos en Audi, por eso voy a centrarme en analizar lo novedoso, un sistema eléctrico diferente y que hace de este modelo un todocamino interesante por concepto y desarrollo.

Motor eléctrico novedoso y muy funcional

Cuando los ingenieros alemanes tuvieron que abordar el nacimiento del Audi Q5 Hybrid decidieron darle una pequeña vuelta de tuerca al concepto híbrido. El motor eléctrico es síncrono con imanes permanentes y es capaz de desarrollar una potencia máxima de hasta 40 kW y 33 kW de manera continua. Pero lo realmente novedoso es el sistema de implementación en el coche.

Para ello se ha escogido la transmisión Triptronic con ocho relaciones a la que le han quitado el convertidor de par para colocar en su lugar el motor eléctrico, el volante de inercia y el embrague multidisco. La mayor ventaja de este sistema es el motor eléctrico siempre está unido a la transmisión y con tan sólo abrir o cerrar el embrague el sistema puede elegir que motor usar: el térmico, el eléctrico o una combinación de ambos.

Tengo que decir, que el usuario no aprecia nada en el cambio, y tan sólo, cuando pasamos del modo eléctrico al térmico se nota una pequeña vibración porque el motor convencional arranca. Es muy ligera y si no te avisan es probable que no lo llegues a notar. Esto en otros híbridos no está tan logrado, pero claro, en un coche de la talla y categoría del Audi Q5 Hybrid este tipo de detalles son los que lo diferencian de un híbrido convencional.

Batería de iones de litio

Para alimentar al motor eléctrico, el Audi Q5 Hybrid emplea una batería de iones de litio con 72 celdas y 266 V con una capacidad de 1,36 kWh y refrigerada tanto por el aire del habitáculo como por un circuito independiente que hace uso del sistema de aire acondicionado. La batería está alojada bajo el piso del maletero, un hueco que en el modelo convencional se destina como segundo hueco portaobjetos, y que en el Audi Q5 Hybrid se pierde.

Esta combinación emite un molesto sonido en la zona posterior y que es audible por los ocupantes de las plazas posteriores cuando el sistema trabaja al máximo. En teoría debería ser suficiente para evitar que haya problemas, peor durante esta prueba el sistema se sobre calentó y dejó de funcionar durante casi dos horas. Tengo que decir que sucedió tras darle un uso muy continuado al motor eléctrico. No era verano por lo que entiendo que este problema puede repetirse en días muy calurosos.

Un híbrido pero que no hace falta enchufarlo a la corriente

Quizá una de las mayores ventajas del Audi Q5 Hybrid es esta, no tiene una toma de recarga y el sistema de recuperación de energía de la frenada es capaz de realizar esta tarea. Vale, la autonomía en modo 100% eléctrico es bastante limitada: 3 kilómetros a una velocidad máxima de 60 km/h. **En nuestra prueba pude realizar 4.200 metros a 55 km/h sin emitir ni una sola partícula nociva al medio ambiente.

A algunos os podrá parecer ridícula esta cifra, pero imaginaos que recorréis esos 4 kilómetros aproximadamente sin gastar un euro de gasolina, volvéis a cargar la batería con la acción de las frenadas y en muy poco tiempo vuelves a tener suficiente carga en la batería para circular otra vez en modo eléctrico. Es adictivo y divertido, que no os digan lo contrario. Y además, respetuoso con el medio ambiente.

En esta prueba pude recargar por completo las baterías en unos 10 minutos**, eso si, tras emplear mucho la regeneración de la energía en las frenadas y conducir de modo muy eficiente anticipándome a las condiciones del tráfico. De otra manera, se puede tardar hasta el doble de tiempo.

El Audi Q5 Hybrid tiene cinco modos de conducción:

  • Empleando el motor térmico
  • Empleando el motor eléctrico, EV Usando ambos motores Recuperación de energía
  • Boost, o modo de aceleración intensa, con el que realmente tenemos, durante 10 segundos, esos 245 caballos de potencia En esta prueba pude poner al Audi Q5 Hybrid sobre muchos tipos de carreteras y por eso creo que se merece mención especial cada uno de los diferentes recorridos, bien sea como pruebas de consumo o conducción off-road.

Autovía y autopistas

Recordemos que el Audi Q5 Hybrid tiene una suspensión ligeramente rebajada para ser más aerodinámico y que el consumo medio según la marca para recorridos extraurbanos es de 7,1 litros a los 100. Además, este modelo equipa de serie el Servotronic, o la dureza de la dirección variable en función de la velocidad, de tal manera que en ciudad es bastante blandita y en autovía más dura.

La comodidad, el confort y el silencio abordo inundan un habitáculo de calidad salpimentado de terminaciones de primer nivel y grandes dosis de tecnología y capacidades multimedia. El sistema de navegación MMI Plus se oferta de serie y tiene grandes ventajas como conexión a internet, el empleo de los mapas de Google y la conexión de casi cualquier tipo de dispositivo multimedia.

Hay dos maneras de circular por este tipo de carreteras con el Q5 Hybrid, **por encima de 100 km/h y por debajo. Por encima no tendremos el apoyo del motor eléctrico y por tanto tenemos el motor de 2 litros y 211 caballos condenado a mover los 1.900 kilos de peso y la tracción total Quattro. El consumo se dispara hasta los 9 litros a los 100 sin poder hacer nada para bajarlo de ahí. Sigue siendo un buen dato, pero no tan bueno.

En cambio, circulando por debajo de 100 km/h, a 99 km/h podemos tener el apoyo del motor eléctrico. Esta ayuda nos recompensará con 2-2,5 kilómetros sin gastar gasolina pero tendremos que saber jugar con la regeneración de la energía para poder usarlo más veces. Para que os hagáis una idea, conduciendo de esta manera se puede recorrer 1/10 parte de un viaje en modo 100% eléctrico. Cuando no estemos en modo eléctrico se puede volver a la velocidad de 120 km/h y volver a jugar con la recuperación de la energía, y así hasta nuestro destino. Con esto el consumo se reduce en 2 litros a los 100 y si circulamos siempre a esos 100 km/h se pueden ver consumos de 6,5 litros. Algo que si es verdaderamente sorprendente en un coche de su tamaño y empaque.

Conducción offroad para justificar el uso de la tracción Quattro

Pero si hay un sitio por el que un Q5 Hybrid debe pasar es por alguna carretera mal asfaltada, alguna ruta offroad muy sencilla... En esta prueba pude recorrer un buen número de kilómetros por rutas, que si bien casi cualquier modelo puede atravesar, con este coche se convierte en un juego de niños, y encima, sin ruido más que el de rodadura. No hay mayor satisfacción que introducirte en plena naturaleza sin emitir ni un sólo gramo de CO2.

La tracción total y el sistema de control de descensos son los maestros de ceremonias cuando nos salimos de la carretera. La motricidad es excelente gracias al diferencial central autoblocante, el verdadero encargado de repartir la fuerza entre el eje delantero y el trasero.

La única pega es que no deja de ser un Audi Q5 Hybrid, algo más bajo que el Q5 convencional por lo que no podrás atravesar grandes desniveles, no es su objetivo, pero es sorprendente lo capaz que es fuera del asfalto.

La ciudad como hábitat natural

Según la marca, el consumo medio en la ciudad del Audi Q5 Hybrid es de 6,6 litros. Sinceramente, se puede reducir hasta los 5,9-6 litros con relativa facilidad y conduciendo siempre de una manera muy eficiente y siendo bastante conservador. Aburre, si, pero es gratificante ver como un coche como éste hace mejores consumos que un compacto de hace 6 años. Recuerda, un Golf de hace tres generaciones consumía más.

La dirección es bastante precisa y en velocidades bajas es lo suficientemente blanda para que no cueste nada realizar grandes giros. El Audi Q5 Hybrid es lo suficientemente ágil como para no parecer tan grande y pesado, recordemos: 1985 kilogramos, pero no puede esconder su talla al buscar aparcamiento.

Nadie se compraría un todoterreno híbrido para circular sólo por ciudad, y hay que entender al Audi Q5 Hybrid como un vehículo capaz de ser uno de los mejores SUV en casi cualquier circunstancia y la ciudad es el sitio ideal para un híbrido.

Conclusión

Para evaluar si un coche es caro o barato hay que ver cómo se encuentra la competencia directa, y si bien es cierto que el segmento de los SUV híbridos no hay muchas alternativas, hay suficientes vehículos como para generar alguna duda:

  • Lexus RX 450h Hybrid: 69.600 euros. Cuenta con 300 caballos, pero es algo más de 10.000 euros más caro
  • Volkswagen Touareg 3.0 V6 TSI Hybrid: 88.530 euros. Tiene 333 CV y un consumo ligeramente superior.
  • Porsche Cayenne S Hybrid: 92.958 euros. 379 caballos y el concepto Porsche en un SUV. Casi 30.000 euros de sobre coste, aunque personalmente los veo en otra dimensión.

La duda que podría tener el posible comprador estaría entre el Q5 y el RX. Me gustaría haber podido realizar una prueba del Lexus antes de escribir esto pero no ha sido posible y tan sólo he podido realizar una pequeña toma de contacto que no es suficiente para ofrecer una valoración fiable. Por eso, creo que tendría que decantarme por el Audi Q5 Hybrid ya que es uno de los referentes en cuanto a calidad, atmósfera de lujo y ahora, ecología. Eso si, vamos a echar números con el resto de la gama Q5.

La mayor diferencia, el precio, 57.400 euros, 10.000 euros más que el modelo 2.0 TFSI con 211 CV del que deriva y 1.500 euros menos que el diésel equivalente, el 3.0 TDI asociado a la transimisión S Tronic. Si igualamos a los tres modelos en equipamiento (nuestra unidad era tope de gama) sacamos que si vamos a realizar más de 120.000 kilómetros con el híbrido es cuando llegamos a amortizarlo frente al modelo gasolina. Este dato es teniendo en cuenta sólo el gasto por kilómetro, despreciando ruedas, revisiones, impuestos, etcétera. Además, y si bien el consumo homologado es de 6,9 litros, la realidad dista algo, alcanzando los 7,8-8 litros de media reales. Aún así, sigue siendo menos que el 2.0 TFSI que homologando ese dato está mas cerca de los 10 litros y con menos potencia.

Y ahora si, ¿te comprarías un Audi Q5 Hybrid? Dentro de la gama Q5 es el más interesante, diferente por concepto, con un costo en impuestos menor que el 3.0 TDI y un consumo similar.

Pros

  • Es el SUV híbrido más barato La calidad interior es de primer nivel Consumos de diésel con la suavidad el gasolina y el mantenimiento de un híbrido Tracción Quattro de serie * Equipamiento multimedia muy completo de serie

Contras

  • * Se pueden realizar tan sólo 3
  • 4 km en modo 100% eléctrico * La capacidad del maletero se reduce para poder alojar las baterías