Conferencia Nintendo Direct

Nintendo ha presentado los resultados financieros del primer trimestre de su año fiscal 2013 y en ellos destacan las paupérrimas ventas de Wii U: únicamente 160.000 unidades en tres meses. La compañía tuvo pérdidas de unos 50 millones de dólares (4.920 millones de yenes) a pesar de que los ingresos por ventas fueron de 832 millones de dólares (para un beneficio neto de 88 millones). De todos modos, la empresa espera terminar el año con ganancias, principalmente gracias a la venta de juegos. Pero para vender juegos es necesario que la gente compre las consolas.

Hace tiempo que Nintendo parece algo perdida. Todavía es un gigante del sector y nadie parece poder hacerle frente en el mercado de las consolas portátiles, pero las buenas noticias terminan ahí. Es algo pronto para hablar de su fin, pero no se puede negar que las ventas de Wii U son muy malas. Wii U no es un fracaso, pero si no cambia pronto la tendencia lo será.

Hasta la primera Wii supera las ventas de Wii UA todo esto hay que añadir que se trata de una consola nueva (llegó al mercado el 18 de noviembre de 2012), lo que hace que sus números sean todavía más preocupantes. En total, 3.610.000 unidades desde su lanzamiento. Ni siquiera la novedad ha conseguido atraer a los usuarios. Es más, las 160.000 unidades vendidas están por debajo de las 210.000 consolas Wii que se vendieron en estos tres meses. Es cierto que el caso de Wii es sorprendente, pero también lo es que sea superada por un equipo con 7 años de edad.

La falta de interés también se puede comprobar con las cifras de juegos vendidos: 1,03 millones en el caso de la nueva consola, tres veces menos que los 3,67 millones de títulos para Wii. Y en este caso todavía es más preocupante, ya que cada vez se desarrollan menos juegos. Es decir, la gente prefiere comprar hardware anticuado y juegos viejos antes que la nueva consola de Nintendo.

Pero lo peor no es eso. Lo peor no es que las ventas de Wii U sean sonrojantes; sino que a nadie le importa. La máquina de Nintendo debe competir con Xbox One y PlayStation 4 y parece que ha perdido la batalla antes de empezar, a pesar de haber llegado antes que sus rivales.

El mando de Wii U todavía no ha demostrado servir para algoNintendo decidió no hacer ninguna presentación en el E3 de este año y lo que logró fue que nadie hablase de ella. En la pasada generación, la aproximación de la compañía fue muy buena: mientras Sony y Microsoft competían por ver quién tenía más potencia, Wii ofrecía la mejor experiencia casual. Con Wii U trataron de conseguir algo más y no lo lograron. Además, no siguieron la máxima de no cambiar las cosas que funcionan e introdujeron un mando con pantalla que a día de hoy todavía no ha demostrado servir para algo.

El único consuelo que tiene la empresa es que su división portátil funciona bastante bien y que las ventas de software no son malas. Sin embargo, aquí también podría mejorar si decidiese desarrollar juegos móviles, algo a lo que siempre se han negado. Su preocupación es que la experiencia no sea tan buena por las limitaciones técnicas de estos dispositivos; algo comprensible. Pero ahora mismo su preocupación debería ser descubrir cómo van a competir en un mercado en el que no tienen sitio a pesar de no tener competencia.