Cuando todo el sector todavía tiene la vista puesta en el nuevo Lumia 1020 y su sorprendente cámara de 41 megapíxeles, ha surgido otra noticia que pasó desapercibida y que podría ser igual de importante para el futuro de Windows Phone: LG trabaja en un terminal con este sistema operativo. Apenas se conocen detalles del nuevo Windows Phone de LG, pero su desarrollo fue confirmado hace unos días por un directivo de la empresa.

Las declaraciones de Soon H. Kwon a Light Reading India han salido a la luz recientemente, a pesar de que fueron hechas hace varios días. El director de LG India confirmó el desarrollo del primer Windows Phone de LG en mucho tiempo y el primero con Windows Phone 8. Eso sí, no todo son buenas noticias para Microsoft, ya que Kwon también reconoció que se centrarán en Android, la "principal plataforma" a nivel global, "dada su aceptación y penetración".

En cuanto a Windows Phone, cree que poco a poco ganará cuota de mercado, pues recibe mucho apoyo desde Redmond. La duda es si el dispositivo que está en desarrollo será algo así como un experimento para ver cómo responde el público o si la firma coreana realmente piensa apostar en serio por la plataforma.

En cualquier caso, la noticia sería importante. LG ha demostrado que sabe hacer buenos teléfonos (no olvidemos que es el fabricante del Nexus 4) y al mercado de terminales con el sistema operativo de Microsoft le vendría bien una mayor variedad. Por otro lado, si se trata más de mojarse los pies antes de lanzarse a la piscina, al menos demostraría que la industria tiene cierto interés por Windows Phone 8.

La experiencia con un Windows Phone barato es buena, no como en AndroidTambién resulta interesante que el anuncio lo haya realizado un directivo de la división india. Esto podría suponer que el nuevo Windows Phone de LG será un equipo de gama media o baja, más populares en este mercado. Pero, de nuevo, esto no sería una mala noticia. A diferencia de Android, la experiencia con un Windows Phone barato no es mala. Es más, hasta la interfaz juega a su favor, ya que se ve bien en teléfonos de plástico de colores, como han demostrado los Lumia. De hecho, conseguir una base de usuarios importante desde las gamas bajas y fidelizarlos para que continúen en la misma plataforma cuando busquen un teléfono de más calidad es una estrategia en apariencia más sencilla que tratar de llegar a lo más alto del mercado de la nada.

Se mire por donde se mire, la noticia del desarrollo de este dispositivo es buena para Microsoft (puede que incluso más que para LG). Si el terminal es de gama alta, será un nuevo teléfono con el que competir contra sus rivales y la confirmación de que la plataforma genera interés a otras compañías aparte de Nokia y HTC. Por otro lado, si es un gama media o baja, podría tener un papel vital a la hora de dar a conocer el sistema operativo y mostrar al público que hay alternativas a Android (que, además, dan mejor resultado).

De todos modos, Google no debería preocuparse de momento, ya que su posición en este segmento es de dominio absoluto y la mala experiencia de los equipos baratos desaparece en la gama media, donde el Nexus 4 es imbatible en calidad-precio. Tal vez Microsoft debería plantearse seguir la misma estrategia y lanzar un Windows Phone a precio de coste. Pero eso, a menos que siga el ejemplo de Google y lo haga junto a LG, es otra historia.