Esta semana el gigante de los sistemas operativos, Microsoft, presentó sus resultados financieros del pasado trimestre fiscal, donde celebraron los ingresos de Office y los beneficios totales de casi cinco mil millones de dólares, pero también anunciaban una pérdida de 900 millones de dólares por culpa de Surface RT, su primera tableta que sencillamente no está calando en el mercado de forma masiva. Según los datos fiscales, las malas ventas de Surface RT habrían ocasionado un "re-ajusto de inventario" que les costó semejante suma de dinero, y como intento de salir del stock actual de dicho dispositivo se han visto en la necesidad de rebajar el precio de la tableta en un 30%.

Hoy, el Director Ejecutivo (CEO) de Microsoft, Steve Ballmer, realizó una serie de comentarios en una reunión junto al Director de Operaciones, Kevin Turner, donde aseguraban que el principal motivo de las malas ventas de Surface RT era, según sus propias palabras, que fabricaron más dispositivos de los que podían vender.

Además, el ejecutivo también asegura que no están vendiendo tantos dispositivos Windows como quisieran generalizando entre ordenadores, tabletas y smartphones, por lo que preparan una campaña con mucha fuerza para el regreso a clases y para navidades que impulse la venta de todo el portafolio de dispositivos Windows.

Surface Pro 10

Pero las malas ventas de Surface RT no nos toman por sorpresa. En varias ocasiones he comentado de como esta tableta podría ser realmente atractiva, gracias a sus peculiares fundas-teclado y al contar con puertos USB, pero la culpa de su fracaso la tiene su elevado precio y su plataforma.

Windows RT no ofrece una competencia seria en ningún aspecto a su más grande rival en el mercado de las tabletas: el iPad. Incluso Android que es tan criticado en el ámbito de los dispositivos de grandes dimensiones cuenta con un ecosistema mucho más desarrollado que el de RT, dado que la falta de aplicaciones con soporte para tabletas como Surface RT es alarmante, y si a eso sumamos un precio de más de 400 euros no podía contar con la mayor atención del público.

La estrategia de rebajar su precio pareciera bastante acertada, sin embargo, luego de par de semanas disponible con un costo 30% inferior al original, sigue sin tener impacto alguno en el mercado. Surface Pro es otra historia, una tableta que me encanta en muchos aspecto, pero el fin de Windows RT pareciera acercarse, y es que incluso los terceros fabricantes han perdido por completo el interés en la plataforma, optando por lanzar tabletas con Windows 8 Pro y procesadores Intel Atom, con precios de 400 dólares o menos que se muestran muchísimo más atractivas que cualquier tableta RT.

Aún así, muchos rumores ya hablan de una segunda generación de Surface RT, que llegaría con un procesador Qualcomm Snapdragon 800 (ARM). Microsoft parece no rendirse con este producto, por lo que esperemos haya aprendido de los fallos de la primera versión y solucione el más importante: las faltas en su ecosistema.