El PP, partido en funciones en el cual milita el actual presidente de España, Mariano Rajoy, hace lo que probablemente sea uno de los mayores ridículos del año denunciando a Anonymous por filtrar la contabilidad oficial del partido desde 1990 hasta 2011.

Según EFE, fuentes del Partido Popular han interpuesto una denuncia contra Anonymous ante el Grupo de Delitos Telemáticos de la Guardia Civil por supuesto delito de revelación de secretos. La denuncia es descabellada y ridícula. Anonymous no es una organización, no es un grupo de personas, no es más que un seudónimo de diferentes facciones o inclusive individuos que actuan de forma organizada o desorganizada acciones generalmente en internet.

Alguien, bajo el seudónimo de Anonymous, publicó ayer lunes 8 de julio una serie de documentos que corresponden a la contabilidad oficial del Partido Popular desde 1990 hasta 2011 en medio del escándalo de corrupción por el Caso Bárcenas. La o las personas que publicaron estos documentos podrían o no ser hackers, podrían o no ser personas vinculadas al partido, podrían o no ser personas que se encontraron un llavero USB con estos documentos y decidieron filtrarlos. Las formas y posibilidades con las cuales estos documentos vieron la luz son muchos.

Lo cierto es que el caso está lleno de incongruencias e inconsistencias. Aunque el PP no termina de confirmar o negar que la contabilidad filtrada les pertenece, parece que esta viene de los 21 documentos que el Tribunal de Cuentas entregó a Pablo Ruz, juez de la Audiencia Nacional de España, quien está encargado del Caso Gürtel donde hay una supuesta financiación irregular dentro del PP. Lo curioso es que abogados del Partido Popular aseguraron que no podían cumplir dicha orden pues no contaban con la documentación de ejercicios fiscales previos al 2004. Al mismo tiempo, y mientras el partido denuncia a un grupo inexistente por reveler información, están sumidos en una campaña de supuesta transparencia.