Madeleine

Es una realidad que nuestra memoria suele activarse con los olores. El sentido del olfato es aquel que nos permite saborear mejor la comida, disfrutar más la compañía de alguien, detectar que algo está en mal estado y muchas cosas más. Es el sentido versátil por excelencia. Tomando en cuenta algunas de estas características, Amy Radcliffe, una diseñadora de Inglaterra decidió crear el prototipo de lo que ella llama "una cámara análoga de olores". El nombre de este proyecto es Madeleine y su creadora pretende acercarnos a la nostalgia de los olores a través de este dispositivo.

Madeleine atrapa la esencia de un olor. Para usar este dispositivo es preciso tomar un domo y ponerlo sobre el objeto del olor, en caso de ser un ambiente, se tiene que sostener en el aire. Después, mediante vapor y una resina absorbente llamada Tenax, el olor pasa por unas mangueras hacia una cápsula y después se sella para preservarse. Según Amy, la esencia de una fresa puede tardar varios minutos pero el aroma de un ambiente puede tomar un día entero.

El objetivo de la creadora de Madeleine es, como mencioné anteriormente, acercarnos a la nostalgia de los olores. Ella busca que tengamos recuerdos guardados y podamos recurrir a ellos en el momento en el que queramos o necesitemos. En pocas palabras, que podamos crear archivos de olor de nuestras memorias para, así, poder recordar más fácilmente.

Aunque todo esto pueda sonar un poco cursi o romántico, es importante ver el avance tecnológico que Madeleine podría representar en el mundo. ¿Quién no ha soñado con guardar los olores de sus momentos favoritos en la vida? ¿El olor de un auto o computadora nueva? ¿La esencia de la primera vez que tocaste el mar? Lo único preocupante podría ser el precio, tanto de fabricar el dispositivo como de su mantenimiento y los compuestos necesarios para capturar los olores. Eso sin mencionar la infraestructura para analizar las muestras y regresar las esencias. Sin embargo, la idea de saber que pronto podríamos tener este tipo de dispositivos en nuestras manos es emocionante. Y tú, ¿qué olor elegirías guardar si tuvieras la oportunidad de usar Madeleine sólo una vez?