Tanto JPMorgan Chase como Morgan Stanley han reducido estimados de beneficio y de ventas de dispositivos. De hecho, según Bloomberg, son quince analistas los que han reducido los estimados de ingresos para Samsung durante el mes de junio 2013. En respuesta, la acción de Samsung cayó un 12,7% durante el mes.

Buen arranque pero mal desempeño de fondo

Según Samsung, el número de terminales vendidas durante el primer mes del lanzamiento del Galaxy S4 superó los 10 millones, el doble de ventas del Galaxy S3 durante el mismo tiempo, un arranque admirable pero con un desempeño de fondo que no termina de cuajar, según revisiones en la cadena de fabricación y distribución hechas por JPMorgan y Morgan Stanley quienes también decidieron reducir el estimado de ventas anual del dispositivo en un 9%.

El gran problema que enfrenta Samsung es que tendría que irse contra su propia naturaleza: Es una empresa coreana inmensa con muchísima inversión en el desarrollo de su cadena de producción que le permite sacar nuevos productos al mercado con apenas días de separación y listo para la venta en decenas de países pero que deja a un lado la innovación real de los productos aunque los siga vendiendo a precios premium. ¿El resultado? Un Samsung Galaxy S4 similar al modelo anterior que solamente ofrece ventajas superfluas como el poder manipularlo sin tocar la pantalla y que ofrece más características técnicas que son irrelevantes para el comprador promedio.

El Galaxy S4 carece de innovación real y el mercado lo ha resentido con menores ventas. Y aunque Samsung invierte más de 10 mil millones de dólares anuales en promoción de sus dispositivos, parece que el efecto de mostrar Galaxys hasta en la sopa empieza a perder el efecto que tuvo durante 2011 y 2012.

Google y Apple, los frentes abiertos de Samsung

La acción de Samsung cayó un 12,7% durante junio de 2013

Samsung en estos momentos tiene dos grandes frentes abiertos y en base a la forma en que vaya a lidiar con ellos dependerá gran parte de su futuro.

Por un lado Google que es su amigo y enemigo al mismo tiempo, pues sus terminales flagship usan Android que es un sistema operativo del cual no tienen absoluto control y con el que sólo se pueden diferenciar con una capa de interfaz gráfica (que en el caso de Samsung es, lamentablemente, bastante fea), pero la realidad es que la compañía ahora mismo es identificada como la fabricante de los mejores y más populares dispositivos para este sistema operativo.

Debido a la dependencia con Google, Samsung está empezando a buscar alternativas para poder controlar tanto el hardware como el software desarrollando su propia plataforma, llamada Tizen; en teoría la primera terminal con el nuevo sistema operativo sería en agosto 2013.

Por otro lado la relación con Apple ha terminado de romperse después de demandas y contrademandas. Apple ha optado por Taiwan Semiconductor Manufacturing Co (TSMC) para la fabricación de sus próximos microprocesadores en un proceso que pretende dejar de depender completamente de Samsung. ¿El problema? aunque de forma indirecta, las ventas masivas de dispositivos iOS beneficiaban a Samsung, ese ingreso dejará de existir.

También está la cuestión de las acusaciones de plagio en diseño industrial y de conocimiento de las próximas innovaciones de Apple por parte de Samsung que a su vez terminan apareciendo en sus propios smartphones. Se verá con el tiempo si, con la separación de las dos empresas, el ritmo de innovación de Samsung continua disminuyendo.