Jelly Bean (Android 4.1) se convirtió recientemente en la versión más utilizada de Android, pues está presente en un 37,9% de los dispositivos (un 32.3% tienen la versión 4.1.x del sistema operativo y un 5,6%, la 4.2.x). En segundo lugar está Gingerbread, que durante mucho tiempo dominó esta clasificación y que ahora se queda en un 34,1%, entre todas sus versiones (2.3.3 a 2.3.7). De todos modos, la fragmentación todavía es uno de los principales problemas de la plataforma.

Los datos de uso de cada versión los proporciona Google, que cada dos semanas actualiza su página de desarrolladores con la información que obtiene de las visitas que hacen todos los dispositivos Android a Google Play (anteriormente se medía en función de las conexiones a alguno de sus servidores). Por lo tanto, Jelly Bean logró convertirse en la versión más utilizada de Android a lo largo de los últimos 14 días, pues la información fue actualizada el pasado 8 de julio.

Ice Cream Sandwich (Android 4.0.3 y 4.0.4) es la tercera versión más popular de Android, con un 23,3% de cuota. Por detrás sólo tienen una cuota relevante Froyo (2.2, 3,1%) y Eclair (2.1, 1,4%). El resto son utilizadas por un 0,1% de los dispositivos como mucho.

Apple siempre ha sido menos transparente en este sentido, pero hace unas semanas publicó información de fragmentación en su plataforma y se puede ver que iOS 6 está presente en la gran mayoría (94%) de teléfonos, tabletas y reproductores de la compañía. iOS 5 cuenta con un 5% de cuota, mientras que las versiones anteriores acumulan un 1%.

iOS 6 es utilizado por el 94% de los dispositivos compatiblesLa diferencia es notable. Eso sí, no afecta de forma directa al usuario final (aunque la experiencia de uso entre distintas versiones puede ser muy diferente). Pero, además, repercute de forma indirecta, pues los desarrolladores sí se ven perjudicados por esta fragmentación. Y más si tenemos en cuenta que en Android también encontramos diversos tamaños de pantalla y densidades de píxeles.

Esto hace que desarrollar una aplicación para Android suponga hacerlo para un público desconocido. El desarrollador no sabe cómo será el dispositivo o, peor aún, el sistema operativo desde el que se accederá a su programa. Sin embargo, en iOS no se encontrará con este problema. No es algo vital, ya que Google Play también tiene sus ventajas (un público mucho mayor, por ejemplo), pero sí es uno de los motivos por los que de momento la App Store todavía está por delante.

La buena noticia para Google es que ahora la versión más utilizada de Android es la más nueva, en lugar de una con varios años de antigüedad. Es probable que cuando llegue el sucesor de Jelly Bean se vuelva a repetir la situación, pero por el momento la situación es mejor que hace unas semanas.