Si bien es cierto que los terminales con Windows Phone son una muy buena opción a tener en cuenta, la realidad es que sigue existiendo una importante barrera de entrada a esta plataforma: la ausencia de aplicaciones de gran calado. Instagram es, quizás, una de las ausencias más significativas de Windows Phone; un vacío que servicios de terceros como Instance habían intentado cubrir y que, sin embargo, se encuentran la "feroz dictadura" de las APIs. Instagram está borrando las fotografías enviadas desde servicios de terceros (por ejemplo en Windows Phone) y, además, ha prohibido el acceso a estas aplicaciones.

El giro, en mi opinión, es bastante sorprendente porque este tipo de servicios de terceros tenían como misión cubrir un vacío que Instagram estaba dejando en Windows Phone y, por tanto, lo que hacían era enriquecer este ecosistema y por supuesto también aportaban valor a Instagram. La gran damnificada de esta medida es, evidentemente, Nokia y su gama Lumia puesto que representan la mayor cuota de mercado de Windows Phone; unos usuarios que reciben una gran patada de Instagram porque ni pueden usar el servicio y, además, sus contenidos están siendo eliminados.

Hace mucho tiempo que se viene hablando de la llegada de Instagram a Windows Phone, un aterrizaje que no llega y que había generado una oportunidad en servicios como Instance o Hipstamatic Oggl que habían aprovechado el vacío para generar actividad. Instagram podría haberles cortado el acceso, por ejemplo, si hubiesen competido de manera directa con su cliente oficial (aunque también sería algo bastante discutible) pero vetar el acceso sin existir alternativas es algo que impacta en ese usuario al que, realmente, deberían cuidar. Si a este maltrato le sumamos la eliminación de los contenidos que los usuarios han subido, la decisión se torna en nefasta y no creo que los perjudicados sigan teniendo un buen concepto del servicio.

Está claro que cada servicio impone unas reglas a la hora de usar sus APIs pero, en demasiadas ocasiones, estamos viendo cómo se usan estas normas en forma casi dictatorial. Las "guerras de APIs" que hemos visto entre Twitter e Instagram o entre Twitter y su comunidad de desarrolladores, al final terminan teniendo impacto directo en el usuario y es algo que Twitter o Instagram-Facebook parecen no entender.

Los clientes oficiales de Twitter, Facebook o Instagram son, en general, muy mejorables y podrían ofrecer una mejor experiencia de uso; carencias que se pueden transformar en oportunidad para la comunidad de desarrolladores que nace alrededor de estos servicios y que, generalmente, terminan siendo maltratados con restricciones ante una especie de "miedo" a perder el control por la experiencia de uso del servicio (parafraseando a lo que comentó Twitter hace unos meses). Si lo que importa es que usen tus servicios, ¿hace falta ejercer controles tan férreos sobre los canales de acceso? ¿Es necesario vetar los clientes no oficiales y obligar a todo el mundo a usar el oficial?

Instagram podría haberse aprovechado de esta presencia "no oficial" en Windows Phone como una situación transitoria pero en vez de aprovechar la oportunidad o evaluar la fidelización de los usuarios de una plataforma en la que no está presente, han decidido cerrar la puerta y disparar a los usuarios borrando contenidos (de hecho, el veto no solamente afecta a Windows Phone sino que alcanza a todos los clientes no oficiales de Instagram con capacidad para subir fotos al servicio).

¿Creen que así van a ganar seguidores? Si eso es lo que piensan desde Instagram creo que han errado bastante el tiro.