Es posible dejar de fumar. Erradicar esa lacra de tu vida. Mientras la legislación no cambie, el tabaco seguirá siendo legal y seguirá causando sufrimiento en el mundo. Cambiar el mundo es difícil. También cambiar tus hábitos, pero no tanto. Es tu decisión.

No soy objetivo. Después de décadas fumando, lo he dejado. Hace dos meses. Estoy inquieto, irritable. Dudo. Cada día. Espero que esta vez sea la última. Creo que lo voy a conseguir. Ya veremos. Entre tanto, reflexiono.

No carezco de fuerza de voluntad. No soy un inútil ni un veleta. Estoy atrapado, enganchado, soy un adicto. Peleo contra la ciencia, contra una de las mayores inversiones en I+D. Legiones de científicos han sido contratados durante décadas para construir un producto del que no pueda desengancharme. No es que sea débil, es que lucho contra fuerzas gigantescas.

Las compañías tabaqueras no han construido un producto dañino a propósito, pero sí adictivo. A ellas les encantaría fabricar yogures o ropa. Pero fabrican tabaco y este mata. La responsabilidad de las tabaqueras está no solo en suministrar un producto tóxico. Han investigado para que sea profundamente adictivo. Durante años negaron su toxicidad. Pagaron a médicos y lobies para quitar importancia a la mortalidad del producto que vendían. Su publicidad ha sido la mejor: vaqueros en la montaña o coches de fórmula 1. Y mientras tanto investigaban.

De modo que yo trato de escapar a la ciencia de la adicción. Cuando fumo, la nicotina entra en mis pulmones y es absorbida rápidamente en el torrente sanguíneo y luego es transportada a mi cerebro en cuestión de segundos. El tabaco tiene más de 7000 sustancias identificadas, 250 dañinas para la salud y 69 cancerígenas. El tabaco no es un simple planta enrollada. Es una droga sumamente elaborada.

Los daños a la salud personal y colectiva del tabaco son gigantescos. Fumar es la principal causa de cáncer. ¿De pulmón? Sí, el tabaco es responsable del 87% de las muertes por cáncer de pulmón y este es uno de los más difíciles de tratar. ¿Más? Claro. El tabaco es el responsable del 30% de todas las muertes por cáncer incluyendo: laringe, boca, nariz, faringe, esófago, estómago, páncreas, cuello uterino, ovario, colon o leucemia. ¿Aún más? Desde luego. Enfermedad cardíaca, aneurisma, enfisema, ictus...

Más de 400.000 personas mueren por cáncer en EE.UU. al año. Más de 50.000 mueren en España. El coste para los sistemas sanitarios es enorme, mayor que cualquier otro padecimiento.

Las cifras en los países desarrollados han dejado de crecer. Mucha gente lo ha dejado. Pero, sorprendentemente, muchos jóvenes comienzan a fumar. Todos hemos vivido eso de "puedo dejarlo cuando quiera". Las campañas de prevención contra su consumo en jóvenes brillan por su ausencia. Mucho mejor no comenzar que intentar dejarlo. Por su parte las multinacionales tabaqueras exploran los mercados del tercer mundo conscientes de que hay mucho negocio por hacer aún.

¿Puedes dejarlo? Sin duda. Prepárate para combatir el trabajo de científicos y profesionales del marketing y las finanzas. Hay métodos, ayudas, pastillas, chicles, parches, profesionales, psicólogos, farmacéuticos y médicos que pueden ayudarte. Inténtalo y si recaes, vuelve a intentarlo. Recuerda qu siempre estarás en peligro, aunque hayan pasado años desde el último cigarrillo. Pero sigue peleando. Por si te ayuda, te doy una lista de beneficios de dejarlo.

  • En 20 minutos disminuyen la presión arterial y el pulso y aumenta la temperatura de manos y pies.
  • El monóxido de carbono del humo del tabaco reduce la capacidad de la sangre para transportar oxígeno. A Las 8 horas, el nivel de monóxido de carbono en la sangre disminuye hasta niveles normales. Esto hace retornar el nivel de oxigeno en sangre a niveles normales.
  • A las 24 horas, el riesgo de sufrir un ataque al corazón disminuye.
  • A Las 48 horas, las terminaciones nerviosas comienzan una regenerarse y mejoran el gusto y el olfato.
  • Entre 2 semanas y 3 meses, mejora la circulación, caminar se hace más fácil y no toses o resuellas tan a menudo. Disminuyen las flemas. En unos meses hay una mejora significativa en la función pulmonar.
  • De 1 a 9 meses, la tos, la congestión nasal, la fatiga y la falta de aire disminuyen a medida que continuamos viendo una mejora significativa en la función pulmonar. Los cilios, diminutas estructuras parecidas al pelo que sacan el moco de los pulmones, recuperan su función.
  • En un año, el riesgo de enfermedad cardíaca coronaria y ataque al corazón se reduce a la mitad del de un fumador.
  • Entre 5 y 15 años después de dejar de fumar, el riesgo de sufrir un derrame cerebral vuelve al de un no fumador.
  • En 10 años, El riesgo de cáncer de pulmón disminuye. Además, el riesgo de cáncer de la boca, garganta, esófago, vejiga, riñón y páncreas disminuye. Sin embargo, incluso después de una década sin fumar, el riesgo de cáncer de pulmón sigue siendo siendo más elevado que en personas que nunca han fumado. El riesgo de úlcera también disminuye.
  • En 15 años, su riesgo de enfermedad coronaria y ataque al corazón es similar al de las personas que nunca han fumado. El riesgo de muerte vuelve a casi el nivel de un no fumador.

Yo lo he dejado, Espero perseverar. Y te animo: déjalo.