Microsoft ha presentado la preview de Windows 8.1 (que ya está disponible para descarga) en su conferencia Build. La nueva versión de su sistema operativo tiene la tarea de mejorar aquellos aspectos en los que fallaba Windows 8. La más esperada es la vuelta del botón de inicio al escritorio, pero hay más. Éstas son otras de las novedades de Windows 8.1.

De hecho, el escritorio es uno de los protagonistas de las novedades de Windows 8.1. Además del regreso del botón de inicio, se incluirá la posibilidad de iniciar sesión directamente en esta inerfaz, en lugar de aparecer en Modern UI (la interfaz anteriormente conocida como Metro) por defecto. Además, ahora será posible compartir fondo de pantalla entre ambas. Pulsar el nuevo botón de inicio hará que aparezca Modern.

Entre las novedades de Windows 8.1 que afectan a la interfaz, también hay que comentar las siguientes:

  • Mayor variedad de tamaños en las tiles

  • Acceso más sencillo a la lista de aplicaciones (también será posible organizarlas por carpetas)

  • Nuevo sistema de búsquedas

  • Sistema de control por gestos mejorado

  • Mayor integración con SkyDrive

Todas estas mejoras tendrán un resultado inmediato en la experiencia de usuario. Los nuevos tamaños de las baldosas de las aplicaciones, por ejemplo, dan la opción de acceder a mucha más información de forma sencilla. La posibilidad de crear grupos de aplicaciones también resultará muy útil, pues da más opciones de personalización y, sobre todo, facilita el proceso de ordenar la pantalla de inicio.

En este sentido, el nuevo método de acceso a la lista de aplicaciones (deslizar hacia arriba desde la pantalla de inicio) es tan sencillo e intuitivo que sorprende que no se incluyese en la primera versión del sistema operativo.

Otra de las ausencias que se ha convertido en una de las novedades de Windows 8.1 es la posibilidad de interactuar con las notificaciones. Es decir, ahora se podrá contestar una llamada de Skype directamente desde la notificación. Práctico, sencillo y elegante.

Por otro lado, se han mejorado las aplicaciones desarrolladas por Microsoft que vienen instaladas por defecto. La aplicación del correo, por ejemplo, permite administrar de forma más sencilla las newsletters. El rendimiento general de todas las aplicaciones será mejor, según asegura Microsoft.

La multitarea también ha recibido mejoras. Por un lado, ya no se limita la forma en que se comparte la pantalla, así que el usuario puede decidir el porcentaje de pantalla que ocupará cada aplicación. También se ha mejorado la forma en que interactúan los programas, de forma que abrir un enlace desde el correo abrirá Explorer en una división de la pantalla.

Novedades de Windows 8.1: tienda

En general, parece que en Microsoft tenían muy claro qué fallaba en Windows 8. La tienda de aplicaciones, que resultaba poco práctica y que tenía un diseño bastante poco atractivo, ha recibido un lavado de cara completo. Ahora se pueden ver las categorías de Destacado, Popular y Novedoso, aunque no desaparecen las categorías anteriores.

Cuando se selecciona una aplicación en la tienda se despliega un panel lateral en el que se ven detalles sobre el programa y también se pueden ver apps relacionadas. Tampoco se pueden obviar la actualización automática de apps y los esfuerzos de la compañía por eliminar aplicaciones basura.

Pero esto no serviría de nada si la tienda siguiese vacía. Microsoft hace todo tipo de acciones para atraer desarrolladores a la plataforma y aprovechó Build para anunciar la llegada de las aplicaciones oficiales de Facebook y Flipboard a Windows 8.

Así pues, no se puede decir que ninguna de las novedades de Windows 8.1 suponga una revolución. Sin embargo, todas ellas en conjunto hacen que el sistema operativo sea más práctico, intuitivo y usable. Algunas, como la vuelta del botón de inicio, se esperaban, mientras que otras han sido pequeñas y agradables sorpresas. No obstante, a la plataforma todavía le queda mucho camino por recorrer para terminar de convencer a los usuarios más reacios a abandonar Windows 7.