Dan Foy (Flickr)

La **[alimentación](http://alt1040.com/tag/alimentacion)** es una de las partes más importantes de nuestro día a día. Si no comemos o no lo hacemos de manera adecuada, es inevitable que suframos problemas importantes de salud. Pero no solo realizamos este acto de manera consciente. También experimentamos lo que conocemos como engaños del cerebro, es decir, pequeños trucos que emplea nuestra mente al mismo tiempo que ingerimos algo.

Hay autores incluso que hablan del denominado **comer emocional**, que ocurre cuando asociamos la alimentación a la superación de trastornos de carácter más *afectivo*. En estos casos, la comida se convierte en un *refugio*, y no en una *conducta* necesaria para nuestra supervivencia. Cuando ocurre, pueden originarse problemas muy graves, que todos conocemos, como la anorexia o la bulimia.

Y es que los vínculos complejos que se asocian entre nuestra mente y la alimentación que tenemos, han sido desde siempre objeto de estudio de los investigadores. Conocer **la parte más psicológica de la comida** puede ayudarnos a diagnosticar trastornos a tiempo, y corregir rutinas que a medio plazo podrían convertirse en problemas de salud importantes.

En esa búsqueda de la relación entre los engaños del cerebro y nuestra alimentación, hoy podemos destacar un reciente estudio realizado en la **Universidad de Oxford** y publicado en la revista [Flavour](http://www.flavourjournal.com/content/pdf/2044-7248-2-21.pdf). ¿Hasta qué punto nuestra mente usa pequeños trucos para que la comida nos sepa de manera diferente?

La investigación realizada arroja datos curiosos: el *acompañamiento* de la mesa puede modificar nuestra percepción sobre lo que vamos a ingerir. En otras palabras, las características físicas de la cubertería y los platos que usamos producen ciertos engaños del cerebro, que afectan y modifican la forma en la que comemos.

Los autores del estudio, de hecho, aunque matizan que el color no es la parte más importante a la que prestar atención, sí sugieren, sin embargo, que para reducir la comida que tomamos, podríamos utilizar **platos rojos**. Parece absurdo, pero este truco *mental* ya se usa en algunos hospitales de Reino Unido, en los que se etiquetan las bandejas de la comida con *The red tray system*, para aquellos pacientes que necesiten disminuir su dieta.

Otras conclusiones interesantes que se sacaron del estudio fueron, por ejemplo, la diferente percepción del yogur, en función de la cuchara que los individuos utilizaran. Las cucharas ligeras de plástico servían para que los participantes percibieran este postre como más denso y caro. El tipo de cubierto empleado también puede enmarcarse dentro de esos engaños del cerebro. De hecho, la comida que se servía con un cuchillo, resultaba más salada, que aquellos alimentos que debían ingerirse usando solo cuchara, tenedor o incluso un palillo.

Está claro que, aun siendo una de las actividades más frecuentes que hacemos a diario, comer tiene **vínculos emocionales** (y sensoriales) muy fuertes, en los que la mente juega un importante papel. Descubrir cuáles son los trucos que empleamos puede servir para diseñar, a medio plazo, dietas más saludables, en los que nuestro cerebro sea incapaz de utilizar estas variables o factores sensoriales para alterar nuestra alimentación.

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10 Comentarios

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  1. Tanto para decir que con un plato rojo comes menos? Es el problema de que les paguen por palabras escritas y no por la calidad del articulo !

  2. Que pedazo de basura… Con este post, es todo… Antes de leer algo ahora me fijaré si lo ha escrito esta chica para evitar perder mi tiempo…

  3. Un artículo de tres páginas para decir que un plato rojo te hace comer menos. ¡Menos redundancia y más información!

  4. No tiene sentido, no pueden decir que comer en un plato rojo podría ayudar, por ejemplo, a reducir la cantidad que ingerimos ya que el color rojo incita a comer más, fijense libros acerca del color en el diseño gráfico. Hay varios ejemplos en los cuales los dueños de los restaurantes pintan las paredes de color rojo porque dicen que ese color incita a comer más.

  5. Interesantísimo título…. Pero me lo esperaba más rico en información. Te sugiero dedicarle más tiempo a cada post para hacerlos más completos aunque resulte en que escribas menos (sin ofender).