Antes de que llegara Ignatius J. Reilly, aquel entrañable antihéroe creado por John Kenedy Toole para A confederancy of dunces (La conjura de los necios), ya estaba Holden Caulfield, icono de la rebeldía adolescente en los Estados Unidos. Concebido inicialmente para ser publicada en entregas -su primera aparición se producía en el relato Slight Rebellion Off Madison—, J.D. Salinger acababa convirtiéndole en el protagonista de The Catcher in the Rye, conocida en español como El guardián entre el centeno, siendo ahora obra y autor objeto de esrutinio por Shane Salermo en un documental titulado, sencillamente, Salinger.

El guardián entre el centeno en un documental sobre J.D. Salinger

Obra de lectura obligada en centros de enseñanza secundaria estadounidenses, no deja de resultar irónico que si te aventuras a sacar un ejemplar de El guardian entre el centeno de una biblioteca pública, siempre te expones a ser investigado por el FBI —toda precaución es poca en la tierra de la libertad. A pesar de que algunos encuentran ofensivo su lenguaje y referencias a drogas, alcohol y prostitución, se ha convertido en el libro favorito de Winona Ryder, así de como de muchos asesinos y criminales, como el que atentara contra Ronald Reagan en 1981, o el inefable Mark David Chapman, asesino de John Lenon, que se dedicaba a leer el famoso libro mientras esperaba que llegara la policía. Atiendan a la delicada explicación sobre sus actos:

Estoy seguro que la mayor parte de mi es Holden Caufeld, el personaje principal del libro. El resto de mi debe ser el diablo.

Si la influencia del libro es poderosa, la capacidad de su autor para generar controversia no resulta menos fascinante. Tras un periplo vital, rico en experiencias y abundante en anécdotas, se retiraba de la vida pública, tremendamente celoso de su intimidad, una vez le sobrepasaba la repercusión de su obra más famosa. Lo cual no deja de ser interesante porque no estamos hablando de un autor cuya primera vocación fuera escribir.

JD Salinger Portrait Session

Debido a su bajo rendimiento escolar su familia le internaba en la Academia Militar de Valley Forge (Pensilvania), para matricularse después en la Universidad de Nueva York. Tras estudiar arte, sin muy buenos resultados, durante un primer semestre, aceptaba la oferta de su padre para viajar a Europa con el objetivo de aprender idiomas e iniciarse después en el negocio familiar de la importación. Fue a terminar en Viena, donde aprendió alemán y mantuvo su primera relación sentimental con la hija de la familia en cuya casa estaba hospedado. A su vuelta se inscribiría en un curso de escritura impartido por Whit Burnett, influencia fundamental y decisiva para el escritor, quien era además el editor de la revista literaria Story, en la que publicarían sus primeros textos autores como Tenessee Williams, Norman Mailer o Truman Capote.

Poster del documental sobre J.D. Salinger

Tras sufrir un desengaño amoroso con Oona O'Neill, la hija del dramaturgo Eugene O'Neill —que se acabaría casando con Charles Chaplin—, Salinger decide alistarse en el ejército cuando se inicia la Segunda Guerra Mundial. Precisamente después de haber escrito ya su obra cumbre, pero cuando todavía no había sido publicada, todavía tendrían que pasar diez años para que lo fuera. Destinado al 12º regimiento de la 4ª División de Infantería, el escritor estaría en la operación Tigre, las batallas del bosque de Hürtgen y Ardenas y las tomas de Cherburgo, Saint-Lô, Mortain y la de París. Dolorosos escenarios bélicos de los que sería testigo y que harían mella en su percepción de las cosas, como con toda probabilidad también el hecho de que la familia que años antes le acogiera en Vienna había fallecido en campos de concentración. Al finalizar la guerra no se licencia, sino que pasa a formar parte de un cuerpo de contraespionaje, como asistente de desnazificación. Todas estas experiencias le sirven de inspiración para algunas de sus obras posteriores, pero también llegan a causarle lo que actualmente se denomina estrés postraumático. En 1946 regresa a los Estados Unidos para instalarse en Nueva York, con una esposa alemana de la que no tardaría en divorciarse.

Convertido en figura de culto después de la publicación de su obra, en 1951, resulta ciertamente irónico que en un principio fuera concebida por Salinger como poco más que una historia sobre "un chico de instituto durante las vacaciones de Navidad", aunque una vez terminara de escribirla —con alrededor de 22 años- albergaría mayores expectativas. A mediados de los años sesenta se retiraba de la vida pública, asegurando que quería vivir tranquilo, pero varias anécdotas atestiguan su aversión a la popularidad, como la ocasión en que su fotografía apareció publicada en una revista a finales de los años setenta, o su negativa a firmar libros porque le resultaba deprimente estampar autógrafos. Detalles que saldrían a la luz tras su muerte, cuando Michael Mitchell publicaba, a modo de venganza, la correspondencia que había mantenido con el autor después de su muerte, en enero de 2010.

Michael Mitchell en un documentla sobre J.D. Salinger

Muchas otras traiciones sufriría su memoria, como la publicación de la correspondencia que había intercambiado con Donald Hartog, en la que desvelaba su afición por el tenis, Tim Henman, comer en Burger King y escuchar a José Carreras; o la la que había mantenido en su juventud con Marjorie Sheard. Aunque mucho más extravagantes resultan todavía la subasta de un nota manuscrita con instrucciones para su asistenta o la venta de su inodoro por un millón de dólares.

Todos estos acontecimientos y anécdotas son objeto de exploración en Salinger, un documental que contiene abundante documentación, testimonios y entrevistas recogidas a lo largo de cinco años por Shane Salermo. Su objetivo es profundizar en la intimidad del enigmático escritor y entender la influencia que su obra y su persona han tenido en la sociedad contemporánea. Cierto es que no me inspira mucha confianza el hecho de que Salermo sea el guionista de películas como Armageddon, Shaft, AVPR: Aliens vs Predator - Requiem y Savages, pero lo cierto es que el tráiler de su película resulta lo suficientemente interesante como para crear una gran expectación. Al menos su anterior trabajo como director fue el multipremiado documental Sundown: The Future of Children and Drugs, lo que nos puede indicar que quizás saque mejor partido de la realidad que de la ficción, algo que sólo podremos comprobar a partir del 6 de septiembre, fecha del estreno previsto para la película en los Estados Unidos.

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