Comentábamos hace unas horas que el caso de Edward Snowden, el ex-analista de la CIA que ha destapado el caso PRISM, se ha convertido ya en un conflicto diplomático entre Estados Unidos y países como Ecuador que es uno de los que ha prestado su ayuda a Snowden. Actualmente, el ex-analista se encuentra refugiado en Rusia a la espera de un destino definitivo y antes de llegar a este país estuvo en China (desde donde destapó todo el escándalo). Si bien los tiempos de la Guerra Fría son cosa del pasado, Estados Unidos sigue siendo bastante receloso con China y Rusia y, de hecho, algunas voces cercanas al Gobierno de Estados Unidos acusan a estos países de haber accedido al material clasificado que atesoraba Snowden.

Evidentemente, la acusación no es formal y ni tan siquiera es una declaración oficial del Gobierno de Estados Unidos y sus agencias de inteligencia; sin embargo, son varios los medios de comunicación que apuntan que "fuentes oficiales" creen que tanto China como Rusia habría tenido acceso al material confidencial que Edward Snowden habría sacado de la NSA. Según estas fuentes oficiales, el ex-analista habría comprometido a Estados Unidos al permitir a estos países el acceso a su ordenador y demás soportes digitales, provocando un gran daño a la NSA, a otras agencias y a la seguridad nacional. De hecho, estas fuentes apuntan a que Snowden habría tenido acceso a los planes de respuesta nuclear e Estados Unidos y que, incluso, podrían estar en su poder; una información muy sensible como para que sea accesible para Rusia o China.

¿Acusación fundamentada o una campaña de desprestigio contra Edward Snowden? Para Estados Unidos, Snowden es un villano que ha revelado secretos oficiales; sin embargo, para una gran parte de la opinión pública, es una persona comprometida que ha destapado un grave caso a la luz para poder decir en voz alta "¡basta!". Snowden había comentado a The Guardian que poseía 4 ordenadores portátiles con información clasificada y, tomando esta base, desde Estados Unidos se apunta a Rusia y China alegando que ambos países podrían haber clonado la información de estos equipos sin que Snowden se hubiese dado cuenta.

En base a este tipo de declaraciones oficiosas, se dibuja un escenario en el que los apoyos de China y Rusia parecen proceder del interés por la información clasificada que Snowden atesora.

Particularmente, creo que hay que tomarse todo esto con bastante cautela porque es posible que este tipo de acusaciones se levanten dentro de una campaña de desprestigio contra Snowden y sus actos; una forma de alimentar la creencia de que lo que ha hecho es un acto de traición y así justificar la necesidad de su extradición a Estados Unidos.