Associated Press se ha hecho con una parte de Bambuser, plataforma de transmisión de eventos en vivo con la que ya tenía un acuerdo. De este modo, la relación entre AP y Bambuser se fortalece y la agencia se garantiza la exclusividad del contenido generado por los usuarios que es publicado mediante esta plataforma. Además, se abre un interesante debate: ¿es lícito que una compañía se beneficie del contenido que crean estas personas y no las recompense?

Bambuser ya ha servido para que AP distribuya vídeos de acontecimientos como el atentado de la maratón de Boston, el asedio de Homs, el tornado de Oklahoma, la explosión en la planta de Wako o el meteorito que cayó recientemente en Rusia. En todos estos casos el equipo de Associated Press revisó la veracidad de los vídeos y les aplicó los mismos estándares editoriales que aplican a su contenido, pero no fueron periodistas de su plantilla quienes los grabaron.

Los términos de uso de la plataforma no dejan lugar a dudas: los usuarios no pueden reclamar derechos sobre aquello que transmitan, pues Bambuser tiene un licencia mundial (que puede sublicenciar) para copiar, reproducir, distribuir, transmitir, modificar o publicar el contenido en cualquier formato y a través de cualquier canal.

Los periodistas de AP ya utilizan esta herramienta, pero la compañía no niega la importancia de su alianza. "Bambuser proporciona a AP acceso a una comunidad establecida de colaboradores de vídeo que pueden actuar como efectiva primera respuesta en todo el mundo". Sandy MacIntyre, director global de vídeo de AP, cree que este contenido será clave de cara al futuro.

El contenido de vídeo generado por los usuarios de noticias de último minuto o en directo es la nueva frontera de la generación de noticias.

Es innegable que, como dice MacIntyre, la alianza entre AP y Bambuser les ha permitido acceder a información gráfica que hace unos años se habría perdido. Sin embargo, no está tan claro hasta qué punto es ético que la empresa se lucre con el contenido de estas personas, que no reciben reconocimiento por su trabajo. En cualquier caso, es cierto que esto es algo cada vez más común en todo tipo de medios.

Por otro lado, supone un paso importante hacia el futuro de un periodismo que debe adaptarse a las nuevas tecnologías. La inmediatez es cada vez más importante y AP se ha garantizado ser la primera en acceder a una fuente de contenido que, si bien no está masificada, ya ha demostrado su utilidad. La duda es si esto puede llegar a suponer una evolución del sector que conlleve cambios en la estructura de los medios.