Uno de los bastiones en los que BlackBerry tenía una hegemonía absoluta era el sector público y, concretamente, el Gobierno Federal de Estados Unidos. Los dispositivos de la antes conocida como RIM siempre han contado con certificaciones de seguridad que los han habilitado para operar en aplicaciones gubernamentales de alta criticidad y son los terminales que utilizan las Fuerzas Armadas de Estados Unidos. Desde hace algún tiempo se está viendo cómo esta hegemonía de BlackBerry comienza a estar en peligro y hace unos meses el Departamento de Defensa comenzó a moverse hacia la adopción de dispositivos iOS y Android, un hecho que parece que se podría dar en las próximas semanas haciendo que el Pentágono permita el uso de terminales de Samsung y Apple entre sus efectivos.

La noticia, de cumplirse, es bastante interesante porque supone todo un cambio de escenario dentro del Departamento de Defensa y las Fuerzas Armadas de Estados Unidos puesto que, hasta la fecha, siempre habían estado vinculados a los productos BlackBerry y apenas se habían aprobado algunos dispositivos con Android (versión 2.2) que sí eran aptos para conectarse a las redes y servicios de Defensa pero, eso sí, con bastantes restricciones.

La Agencia de Sistemas de Información de Defensa podría abrir la puerta a Samsung y Apple como proveedores del Pentágono, concretamente, las tropas y el Estado Mayor podrían ser usuarios del iPhone y el iPad (siempre que tenga iOS 6) así como los dispositivos de la serie Galaxy de Samsung, tanto smartphones como tabletas. El cambio de escenario, como suele ocurrir en cualquier implantación de nuevas plataformas tecnológicas, será algo gradual y por ahora los terminales de Samsung se utilizarán para usar el correo corporativo y los dispositivos iOS para comunicaciones que cursen información "no clasificada" (principalmente mensajería y navegación).

Es decir, que esta primera incursión de smartphones "de peso en el mercado" aún no barre a BlackBerry del panorama pero sí que es un primer paso para una implantación a mayor escala en el futuro. El Pentágono ya anunció en octubre que pretendía desplegar unos 162.500 dispositivos iOS y Android para aprovechar las características de los "dispositivos de mercado", un detalle interesante que hace ver la importancia de los smartphones y tabletas dentro del sector empresarial o del sector público y cómo estos se convierten en un producto que, por ejemplo, a nivel directivo es demandado (pensemos en un General de Estado Mayor, preferirá un iPad a una PlayBook o un Galaxy S4 a un terminal BlackBerry, simplemente, porque es lo que ve que es lo que usa el público).

Lógicamente, este tipo de implantaciones plantean retos vinculados con la seguridad y, de hecho, es necesario implantar algún tipo de solución que permita aplicar, de manera centralizada, políticas de seguridad en los terminales para separar (y cifrar) datos personales y datos profesionales, establecer qué aplicaciones se pueden instalar en los terminales o qué tipo de servicios se van a poder utilizar. Este tipo de soluciones son cada vez más demandadas por las empresas que, poco a poco, van pasando de esquemas homogéneos a escenarios heterogéneos multiplataforma y donde productos como BES 10 ofrecen gestión unificada.

En este sentido, Apple y Samsung han tenido que hacer los deberes para poder cubrir esta carencia que sí que es demandada en el ámbito corporativo y, sobre todo, en organizaciones con altos requerimientos de seguridad (como es el ámbito de la Defensa). Samsung presentó en el pasado MWC su solución Samsung Knox, precisamente, para ofrecer opciones de seguridad en las empresas y permitir escenarios de BYOD con terminales de gama alta que, hoy en día, ya no distinguen entre "gama profesional" y "sector consumo". Apple, por la propia inercia del mercado, ha visto cómo sus productos entran también en el ámbito corporativo y también ha desplegado herramientas de gestión y configuración de terminales así como abrir la puerta al desarrollo de markets privados (algo que también vemos en Google Play desde no hace mucho).

Para Samsung sobre todo, si se cumple esta implantación, sería un gran empujón para su incursión en un terreno para el que lleva tiempo preparándose: el sector público y las aplicaciones críticas, el gran bastión de RIM. En este tiempo, la compañía surcoreana ha configurado una nueva directiva para este sector y ha estado agasajando a los responsables de diversos gobiernos (Canadá, Reino Unido, Francia, Australia y Alemania) para presentar sus productos y también están trabajando en conseguir certificaciones de seguridad en sus productos.

¿Debería BlackBerry estar intranquila con esto? Esta decisión afecta directamente a BlackBerry y uno de sus grandes clientes, al menos a la porción que ocupa el Departamento de Defensa. De todas formas, estamos hablando de una incursión muy limitada pero, como cualquier brecha, ésta se puede hacer más grande y ganar terreno sin prisa pero sin pausa y el Departamento de Defensa tiene bajo su paraguas alrededor de 3 millones de empleados.

BlackBerry está trabajando en certificar BlackBerry 10 para que la plataforma sea apta para trabajar en Defensa al más alto nivel y contar con esta ventaja competitiva sumada a una plataforma que, por fin, ofrece "prestaciones de mercado"; una punta de lanza importante para mantener su hegemonía en el seno gubernamental.

Aunque alguien pueda pensar que 3 millones de usuarios es un target pequeño para tanto esfuerzo, que el Departamento de Defensa de Estados Unidos se decante por una tecnología u otra es un valor diferencial importante y una gran campaña publicitaria para el fabricante seleccionado. Si una tecnología es considerada segura por el DoD, ¿por qué no va a serlo para una empresa? Un razonamiento lógico que materializa la importancia de este segmento y el despliegue de medios que está haciendo Samsung para entrar en él.