Investigadores de la Universidad de Washington y la empresa NanoFacture han desarrollado una máquina capaz de extraer ADN en tan solo unos minutos. Este logro supondría una gran revolución en los miles de laboratorios de investigación relacionados con el área de biología molecular.

Extraer ADN no es una tarea rápida, sino que consiste en realidad en un proceso en cierta manera laborioso, en el que los científicos han de conseguir los siguientes objetivos:

  1. Romper la membrana plasmática de las células (en otras palabras, la envoltura externa de las células), y hacer lo mismo con la membrana nuclear, donde se sitúa el ADN en las células eucariotas (a diferencia de lo que ocurre en bacterias)
  2. Utilizar sal para evitar la unión de proteínas al ADN (al fin y al cabo, estamos realizando un proceso de purificación del material genético)
  3. Precipitar el ADN con alcohol (ya que aunque es soluble en agua, gracias al alcohol conseguimos que se desenrolle y precipite, ayudando a la fase de extracción). Además, mediante este tercer paso también separamos el ADN de otros componentes celulares

Los métodos convencionales para extraer ADN, además de contemplar estos tres pasos anteriores, incluyen el uso de centrifugadoras y compuestos químicos. Normalmente, la purificación de ADN se realiza en un tiempo aproximado de media hora.

Sin embargo, gracias al logro de los investigadores norteamericanos, podríamos ser capaces de extraer ADN en tan solo unos minutos. Mediante la máquina que han desarrollado, situaríamos la muestra biológica (por ejemplo, saliva o sangre) en un compartimento, donde luego se aplica un pulso eléctrico. Esto hace que las partículas se concentren alrededor de una sonda minúscula que contiene la máquina, de forma que las moléculas de ADN son de algún modo atrapadas en esta superficie.

Gracias a esta innovación tecnológica, conseguimos extraer ADN en tan solo dos o tres minutos, un tiempo muy corto en comparación con lo que se tardaba utilizando las técnicas convencionales. Esta máquina ha recibido la denominación de NanoFacture DRS, y podría dar un vuelco a las miles de investigaciones en biología, medicina o genética que se producen a diario en centros de I+D y hospitales.

Dado que rutinariamente se utiliza la purificación de ADN en los laboratorios, el logro de la Universidad de Washington y esta compañía podría causar una auténtica revolución en un mercado estimado de 3 mil millones de dólares. Así sería más fácil agilizar todos los trabajos de investigación en los que se ha de extraer ADN, bien para utilizarlo en etapas posteriores o manipularlo, o bien para enviarlo a secuenciar.