Para el sueño de aquellos que buscan emular a Felix Baumgartner en algún momento de su vida, dos pequeñas empresas norteamericanas han diseñado lo que podríamos llamar el traje espacial del futuro. Bajo el nombre de RL Mark VI, esta prenda pretende ser la aliada perfecta de los próximos turistas en el espacio.

El nombre del próximo traje espacial es en realidad un homenaje a Robert Lawrence, miembro de la fuerza aérea de los Estados Unidos. Su fama se debe a que fue el primer astronauta afroamericano, tras su paso por el ejército norteamericano, donde completó más de 2.500 horas de vuelo.

Tras las correspondientes pruebas, Lawrence fue seleccionado como astronauta en 1967, comenzando a pilotar un Starfighter F-104, con el que realizaría diversas pruebas de aterrizaje. El militar formaba parte de un selecto grupo de personas procedentes de las fuerzas áreas de EEUU destinadas a participar en una misión espacial, en concreto en la que se desarrollaría en el Manned Orbiting Laboratory. Su carrera se vería truncada por un accidente aéreo que acabaría con su vida.

Debido a sus contribuciones y trabajo, las compañías Solar System Express y Juxtopia LLC han decidido utilizar las iniciales de este astronauta como homenaje en el traje espacial del futuro. Este podría ser utilizado para realizar saltos desde la zona suborbital del espacio, emulando la campaña que realizó Red Bull.

El traje espacial también incluye un dispositivo que se asemeja en parte a las Google glass, que pretenden ofrecer al usuario información de vital importancia durante su vuelo. Este panel virtual en tiempo real recogerá información importante, como la frecuencia cardíaca del usuario, la temperatura interna y externa y parámetros relacionados con su respiración.

Además indicará de manera aproximada su posición. Las gafas adaptadas al traje espacial del futuro utilizan unos algoritmos específicos para reconocimiento de voz, que evitarían falsos positivos.

Además, se estudia incluir otros dispositivos de gran interés, como sensores de la actividad eléctrica muscular del astronauta o el turista espacial, además de alarmas que avisen al usuario y a los equipos de vigilancia de que está ocurriendo una emergencia.

La configuración de este novedoso traje espacial permitirá que, de comercializarse en el futuro, se puedan acercar los paseos espaciales a los potenciales consumidores de esta exploración turística. Sin duda, el producto diseñado por estas dos compañías norteamericanas garantizará la seguridad en estos vuelos y saltos por el espacio, para que en última instancia los usuarios puedan disfrutar de la adrenalina, tal y como hizo Baumgartner hace solo unos meses.