Alrededor del 2% de las emisiones de carbono a nivel mundial proceden de la industria aeronáutica, un dato que no es nada despreciable y, por tanto, implica la búsqueda de nuevas vías que permitan compatibilizar el transporte aéreo con el desarrollo sostenible. Si bien algunas compañías apuestan por los biocombustibles, desde hace algún tiempo se viene desarrollando un proyecto que apuesta por la energía solar y su aplicación al mundo de la aviación, Solar Impulse. Solar Impulse es un proyecto que se viene gestando en Suiza desde hace varios años con varios y exitosos vuelos de prueba y que, en el día de hoy, ha desarrollado con éxito su primer vuelo en Estados Unidos.

Solar Impulse es un proyecto se inició en el año 2005 con el objetivo de desarrollar un avión que no tuviese emisiones de carbono a la atmósfera. En el año 2009, el equipo del proyecto realizó los primeros vuelos de prueba del aparato y, desde entonces, han establecido varios récords mundiales, incluyendo el de vuelo más largo sin ayuda de fuentes de energía externa.

Desde entonces, el equipo de proyecto no ha parado de realizar pruebas de vuelo con la idea de organizar una vuelta al mundo con este avión para el próximo año 2015. Con la idea de preparar la gesta, el Solar Impulse se ha trasladado a Estados Unidos para recorrer el país en distintos vuelos de prueba y exhibición (que también sirven para encontrar nuevos socios para el proyecto). En el día de hoy, este avión, que es el primer avión solar que es capaz de volar durante el día y la noche, ha realizado un vuelo de prueba sobre la bahía de San Francisco que ha terminado hace unas horas y que, siguiendo la senda de las pruebas anteriores, ha culminado con éxito.

Si bien el avión solar aún sigue siendo un prototipo experimental y, por tanto, aún está lejos de poder extrapolarse esta tecnología a los aviones comerciales, el Solar Impulse puede marcar un punto de inflexión en el sector aeronáutico y abrir el camino hacia aviones mucho más eficientes y, sobre todo, respetuosos con el medio ambiente.

¿Y cómo funciona este avión? El Solar Impulse está alimentado por alrededor de 12.000 celdas fotovoltaicas que están distribuidas por las alas del avión y tienen como objetivo cargar las baterías del avión que son las que permiten que éste vuele de día y también de noche sin necesidad de utilizar combustibles fósiles. En cuanto al tamaño, el avión tiene la envergadura de un Airbus A340 en cuanto a tamaño de las alas y el cuerpo del avión tiene el peso de un automóvil utilitario, una combinación que permite alcanzar una velocidad de crucero de 70 kilómetros por hora.

Lógicamente, el diseño del avión tiene sus limitaciones y el fuselaje del avión es bastante ligero, un aspecto que lo hace vulnerable a las inclemencias meteorológicas y que, por tanto, podría suponer un problema para el vuelo alrededor del mundo previsto para el año 2015.

Solar Impulse es un proyecto que encuentro fascinante aunque, eso si, no es algo precisamente nuevo puesto que son ya 8 años los que se lleva trabajando en el mismo y desde 2011 se lleva posponiendo la "gran prueba" de la vuelta al mundo.

Aún así, las imágenes del vuelo de hoy vale la pena disfrutarlas.