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El proyecto FINGaRtPRINT ha sido impulsado por la Unión Europea para evitar las falsificaciones en el arte y el patrimonio cultural. Financiado a través del sexto Programa Marco de la UE, su objetivo principal es identificar obras de arte de forma única, de manera similar a lo que ocurre con la asociación individual de huellas dactilares y personas.

Bill Wei, el coordinador del área jurídica del grupo de conservación de patrimonio artístico del ICOM-CC, opina que el "el tiempo de identificación de obras de arte mediante una etiqueta y un certificado legal está llegando a su fin". Las nuevas tecnologías podrían entrar de lleno en el mundo de la cultura mediante esta iniciativa internacional.

El prototipo desarrollado consiste en un sistema de identificación de la superficie de la obra mediante un análisis en el que no se realiza contacto físico con la pintura, con el objetivo de no producir ningún daño material.

Para ello se utiliza un microescáner situado en un brazo robótico, que realiza un perfil en 3D en un rango de nanómetros y micrómetros, denominado "Nanofocus Usurf Non-Contact 3D Profilometer". Mediante varios sensores confocales, que diferencias distintos tipos de escalas cromáticas, y con la ayuda de una cámara, esta herramienta destaca por su sencillez y rapidez a la hora de realizar el análisis a tiempo real de la obra.

El escáner funciona con la ayuda de un potente software para controlar el proceso de evaluación, medida de los niveles cromáticos y análisis de la superficie de los cuadros, para así mejorar los resultados obtenidos, tanto a nivel bidimensional como tridimensional.

Entre las ventajas que presenta este sistema, se encuentran su facilidad de uso, la identificación única y exclusiva de la obra y su funcionamiento en una escala microscópica (ya que la resolución es menor que el tamaño de una partícula de pigmento).

Los datos obtenidos a través del escaneado de las obras son después incorporados a una base de datos internacional, con el objetivo de identificar obras recuperadas y luchar contra el tráfico ilegal del patrimonio artístico.

FINGaRtPRINT aspira a ir más allá con su revolucionario sistema. En palabras de Wei, "la idea es adaptar este sistema también para el patrimonio arqueológico", para así evitar el robo y comercio de piezas históricas. Una nueva tecnología que garantizará la seguridad de las obras de arte y la lucha contra el tráfico ilegal de objetos de gran valor.