La historia de la Jawbone UP es la historia de un falso comienzo y un posterior relanzamiento. Concebida como el primer smart tracker capaz de medir nuestra actividad diaria y ponerla en la pantalla de un smartphone, fue anunciada y lanzada bastante antes de que llegasen alternativas de la competencia como la Nike Fuelband o Fitbit. Las primeras unidades salieron con graves problemas de fábrica y después de una retirada temporal del producto y devolver el dinero a los compradores en noviembre volvió renovada y con una versión mejorada para iOS.

Ahora la aplicación a anunciado su disponibilidad en toda Europa al mismo tiempo que expande el soporte a dispositivos Android. Estará disponible para su compra de manera física en las próximas semanas pero desde ya podemos adquirirla a través de su web con un precio de 130€. Como usuario de Fitbit y de Fuelband, la Jawbone UP me parece que se coloca justo como un producto intermedio entre estos dos: con las funcionalidades y form factor de la pulsera de Nike pero con las prestaciones y capacidades de Fitbit (controlar el sueño, alarma en el momento óptimo, medición de calorías).

Jawbone Up app

Su principal carencia ahora mismo la encontramos en el bluetooth, que está ausente y hay que conectar el dispositivo mediante la toma de auriculares de iPhone o Android para sincronizarlo. La aplicación por otro lado, es probablemente la más bonita, cuidada y mejor diseñada que hemos visto hasta el momento. En el horizonte aparece la Fitbit Flex que probablemente se convierta en su rival más directo y cuyo lanzamiento esperamos para el mes de Abril.