Aldea Digital 2013 tuvo poco que ver con anteriores ediciones del evento. De tener una orientación más techie/geek, de aún pretender ser una Lan Party masiva (innecesarias, honestamente), se convirtió en un evento inmenso en el corazón de la Ciudad de México donde su organización pretendió acercar la tecnología a cualquier interesado por medio de educación y conocimiento en forma de talleres, cursos, conferencias y exposiciones.

Fue una estrategia arriesgada pero resultó efectiva. América Móvil (la multinacional que está detrás del evento) dejó de apostar por los nerds y decidió crearlos. El evento, lejos de celebrar el "orgullo geek", era una inmensa aula de clase que invitaba a personas con mínimo o nulo conocimiento tecnológico aprender a usar herramientas digitales y conectarlos a un mundo que desconocían.

La estrategia funcionó. Los números del evento son bastante impresionantes:

  1. 18.000 metros cuadrados ocupando la mayoría del zócalo
  2. 800 empleados trabajando en diferentes turnos
  3. 1.600 voluntarios
  4. Durante los tres primeros días se esperaban unas 100 mil personas accediendo al evento

Y digo durante los tres primeros días porque el éxito del evento logró que se extendiera su celebración de tres a diez días, es decir, del 16 de marzo hasta el 26 de marzo.

Aldea Digital muestra parte de la estrategia de largo plazo que tiene America Móvil en la región. De hecho ha sido como una ventana que muestra hacia donde pretende dirigirse la multinacional y los esfuerzos que hacen para dejar de ser solamente un proveedor de acceso a internet o una compañía de telefonía con presencia latinoamericana.

La estrategia de América Móvil se centra en la educación digital. No es una casualidad ni un esfuerzo filantrópico por parte sus directivos. Es un beneficio a dos partes entre la sociedad y la operadora que pretende incrementar los usos de dispositivos digitales y acceso a internet para mantenerse relevantes, aumentar presencia en nuevas generaciones, seguir siendo útiles más allá de instalar líneas telefónicas en casas o vender teléfonos celulares.

Ser la fuente del generador de curiosidad y de conocimiento hacia nuevas tecnologías marca un precedente extremadamente positivo en las personas beneficiadas, teniendo a alguna de las marcas de América Móvil (en el caso de México: Telcel y Telmex) en un top of mind más emocional que comercial. ¿Resultado? La persona se beneficia, pero la marca también al ser la primer opción de compra ya sea de una línea de acceso a internet y/o un dispositivo para conectarse (desde un smartphone hasta computadoras, que la compañía también vende).

No solo me parece inteligente, me parece necesario y un buen ejemplo a seguir. Como prácticamente cualquier operadora telefónica en hispanoamérica, Telmex y Telcel no tienen la mejor imagen en México, este tipo de iniciativas pueden marcar un interesante cambio de percepción si se hacen bien. Por mi parte fui expositor en el evento y me sorprende la gran ejecución y producción dirigida por Alejandro Ramos que aprovecha su experiencia previa organizando la gira de Telmex Hub en varias ciudades de México. De seguir al frente de Aldea Digital estoy seguro que seguirá una larga racha de éxitos.

Es curioso como las realidades y los esfuerzos son tan diferentes basados en la región en que se opera: mientras Telefónica busca convertirse en un jugador importante en los sistemas operativos móviles y el ecosistema de aplicaciones contribuyendo activamente al desarrollo e innovación en Firefox OS, América Móvil busca lo mismo por medio de educación digital. ¿Lo bueno? Con estos movimientos el cliente sí se beneficiará esta vez.