Vertu, la compañía de móviles de lujo que otrora fuese propiedad de Nokia, está de enhorabuena: ha conseguido reunir horror y lujo en un sólo dispositivo, el nuevo Vertu TI. 7900 euros de horripilancia hecha a mano que más de un jeque árabe estará mirando con ojos golosos ahora mismo. Y todavía no hemos dicho lo peor: lleva Android 4.0.

Ice Cream Sandwich, un sistema operativo que empieza a quedarse anticuado y que se acompaña de un procesador Qualcomm Snapdragon funcionando a 1,5 Ghz doble núcleo, 8 megapíxeles de cámara y 64 GB de almacenamiento en una pantalla de 3,7 pulgadas. Pero como todo el mundo sabe que el Gorilla Glass es para el pueblo, Vertu ha decidido ponerle un buen cristal de zafiro, que con esos 7900 euros todavía hay margen para virguerías.

Si aun con todo el dinero te está quemando en el bolsillo el precio puede subir hasta los 16500€, imagino que acompañándolo de diamantes, oro y demás preciosismo hecho a mano y fabricado en Inglaterra, porque por lo visto ese puritanismo Oxford de la vieja escuela sigue estando en boga. No tiene 4G, la pantalla es WVGA y probablemente lo más llamativo sea el botón de Concierge, un zas en toda la boca a Siri y Google Voice que nos pone en contacto telefónico con un amable caballero dispuesto a asistirnos y reservarnos mesa en algún restaurante exclusivo o decirnos la previsión meteorólogica.

Vertu es la primera en admitir que sus terminales "nunca estarán al filo de la innovación tecnológica", pero por ese precio haberle puesto una buena pantalla, algo como LTE y darle un diseño que no parezca salido del Batman de Tim Burton hubiese estado lejos de haber sido, paradójicamente, un exceso.