10 downing street- Reino Unido

Hace algunos meses que el Gobierno de Reino Unido trabaja en una propuesta de ley que habilite a los servicios de inteligencia a, literalmente, espiar a los ciudadanos que acceden a Internet. La medida, como nos podemos imaginar, no ha pasado desapercibida y voces como la de [Sir Tim Berners-Lee](http://alt1040.com/2012/09/tim-berners-lee-reino-unido-espionaje) o [Jimmy Wales](http://alt1040.com/2012/09/jimmy-wales-contra-el-rastreo-en-reino-unido) se alzaron para protestar contra esta medida que, a pesar de todo, siguió su camino hacia delante. En el día de ayer, el Comité de Inteligencia y Seguridad del Parlamento Británico analizó un documento que detalla el marco legal y actuación para la instalación de sistemas de inspección de paquetes en las redes de comunicaciones de Reino Unido.

Dicho de otra forma, parece que el plan del Mi5 británico (que es el que se encarga de la inteligencia interior) sigue adelante y las comunicaciones o páginas web visitadas por los ciudadanos de Reino Unido serían susceptibles de ser interceptadas y analizadas por la inteligencia británica; un inquietante paso hacia la pérdida de la privacidad que, según el responsable del Mi5, es una necesidad de gran importancia para sus operaciones contra el crimen organizado y el terrorismo.

¿Y cómo interceptar las comunicaciones de todo el país? La respuesta a esta inquietante pregunta es simple y, la verdad, da bastante miedo: inspeccionando las redes de los operadores que prestan servicio. La propuesta que ha analizado el Parlamento Británico plantea la instalación de sistemas de "inspección profunda de paquetes" en el núcleo de red de los operadores y proveedores de acceso a Internet con el objetivo de analizar, e inspeccionar, las comunicaciones cursadas y, por tanto, obligar a los operadores a retener información del tráfico que cursan sus usuarios.

Lógicamente, una medida de estas características suele encontrarse bastante rechazo tanto en la sociedad como en el propio seno del parlamento porque es una puerta abierta a la pérdida del secreto de las comunicaciones (un derecho que recogen muchas legislaciones nacionales) y una vulneración de la privacidad de los usuarios. Ante esta oposición, las autoridades de Reino Unido están haciendo mucho énfasis en aclarar que solamente quieren un registro de quiénes cursan tráfico y hacia dónde, es decir, algo así como apuntar el remitente y el destinatario de todas las cartas que se envían en el país pero, realmente, la línea que separa esta intención de la posibilidad de intervenir las comunicaciones es demasiado fina y este tipo de medidas suelen ser bastante opacas.

Las técnicas de inspección de paquetes entrañan el riesgo de "obtener más información de la cuenta" y eso, al final, se traduce en que se pueden almacenar datos del contenido de las comunicaciones y, en definitiva, transformar Internet en un universo orwelliano vigilado constantemente.

¿Y qué ocurrirá al final? Viendo algunos de los detalles del informe, parece que prima más satisfacer al Mi5 que velar por la privacidad de los ciudadanos del Reino Unido por lo que no me sorprendería que la propuesta de ley siguiese adelante hasta llegar a una votación en el parlamento que, para salvar el tipo, prometa ser respetuosa con el secreto de las comunicaciones.